Se le conoce como pionero del rock estadounidense y como uno de los primeros cantantes mexicomericanos que logró sonar en los escenario musicales y en la radio nacional y mundial de los años ‘60s.
Y hoy, a los 71 años, Trini López sigue sonando. Sus presentaciones las hace más que todo en Las Vegas, Nevada, y en Palm Springs, donde reside.
Sin embargo, en una reciente tarde de noviembre, Trinidad López III vistió de nuevo el sombrero negro de ala española que lo ha distinguido en una carrera musical de 45 años, para ser el conductor y estrella principal de Leyendas de la Música Latina en Concierto, documental que se filmó en el legendario Teatro Orpheum de la calle Broadway, del centro de Los Ángeles.
De acuerdo con Robert Alexander, presidente de la organización Motion Picture Hall of Fame —que con la compañía de filmación Raven Producción realiza el mencionado documental —, la cinta se proyectará a fines de enero o a principios de febrero de 2009 por la cadena pública de televisión PBS.
Según Alexander, la selección de Trini como conductor del programa especial no fue al azar. Hace honra a su exitosa carrera musical y al hecho de ser uno de los primeros artistas latinos que lograron un máximo total en los escenarios donde interpretó If I Had a Hammer y La bamba —entre otros de sus temas famosos—, con su ritmo rocanrolero que cautivo a la juventud de aquel entonces y les hizo escuchar la música mexicana y romántica que sin temor a los prejuicios de la época cantaba en idioma español.
"No fue nada fácil llegar aquí", comentó el veterano cantante, mientras se acomodaba el sombrero para salir al escenario del Orpheum, para presentar a los grupos Tierra, El Chicano, Thee Midniters con Willie G., Gregg Rolie Band, Los Lobos y a los cantantes Julio Iglesias y José José, que también serán resaltados en el mencionado documental.
"Yo nací y crecí en barrio de latinos y negros de Dallas, Texas, que era catalogado como un ghetto. Pero mis padres, quienes fueron braceros, siempre nos hicieron sentir orgullosos de nuestro origen mexicano y de hablar español".
La seguridad que siempre tuvo de su identidad mexicana, la influencia musical de su padre (llamado Trinidad II y quien cantaba boleros) y el "don que me dio Dios de tocar la guitarra con un ritmo especial que sobresalió entre los demás músicos de la época, fue la formula perfecta para el éxito musical de Trini López.
"Yo siempre creí en mí, en mi ascendencia cultural y en mi swing particular de cantar y sacarle el sonido a la guitarra", comenta. "Por eso nunca tuve miedo de oponerme a toda disquera que negó o trató de cambiar mi nombre latino que viene de mi abuelo".
Su seguridad fue tal que, a pesar del prejuicio racial de esos años hacia los latinos o la gente piel morena, Trini demostró su talento en los shows y salas de grabación donde le dieron entrada al poner a mover las caderas de miles y miles de jóvenes estadounidenses de todas razas.
También lo demostró cuando sus temas, desde el primer día que eran lanzados al aire, se colocaban en los diez primeros hits musicales de esta nación y otros países.
Por ejemplo, como cuenta el legendario cantante, con temas como Lemon Tree, Cielito Lindo, Sabor a mí y otros, su nombre y apellido se escuchó en las emisoras nacionales e internacionales y se escribió miles de veces en las revistas musicales Cashbox (que circuló entre 1942 y 1996) y la Billboard , que hoy está vigente.
Asimismo, su nombre hizo historia en la industria de la venta y compra de discos: más de 100 millones de sus álbumes se vendieron a lo largo y ancho del país.
La industria de los instrumentos musicales tampoco se quedó sin imprimir o escuchar su nombre. Trini López diseñó una guitarra eléctrica que fue manufactura por la compañía Gibson entre 1964 y 1971 y usada por varios grupos de rock por su particular sonido acústico.
Sostiene que se podría decir que Trini López fue el primer músico latino de los años ‘60s que ocupó el primer lugar en 38 países con su interpretación de La bamba y su canción El martillito (como se le llamó en español a If I Had a Hammer).
"Muchos músicos también dicen que Trini López fue quien abrió las puertas de los escenarios y las firmas disqueras a los músicos latinos del rock", sostiene el cantante con una sonrisa en sus labios y rostro de humildad.
Pero la larga lista de reconocimientos y premios que Trini López ha recibido a través de sus 45 años respaldan su afirmación. Y no en vano, por la misma es catalogado por muchos artistas como el padre latino del rock’n’roll.