Ashley Brown (centro) creó el personaje principal del musical ‘Mary Poppins’ en Broadway. [Fotos: Joan Marcus]
1/2

Por su parte Gavin Lee —sensacional como el limpia-chimeneas Bert— adopta algunos de los gestos y manerismos que hicieron famoso a Van Dyke, aunque verdaderamente hace suyos los números musicales en que participa. El mejor de la obra es el showstopper del segundo acto, Step in Time, en el que gracias a la más moderna tecnología Bert hace su rutina de tap en las paredes y "techo" del escenario.

Esa tecnología, que Disney ha perfeccionado en sus ya muchos musicales de Broadway, es prácticamente un personaje adicional en este musical donde la magia tiene a fuerzas que ser creíble.

Sin revelar el extraordinario final, de más está decir que Mary Poppins vuela sobre el escenario como lo hacía la Mary Poppins de celuloide.

Pero también hay mucha magia de la antigua en esta obra, particularmente en los fabulosos vestuarios y escenografía de Bob Crowley y la sensacional coreografía de Stephen Mear.