Que Hollywood continúa perdiendo originalidad y que recurre cada vez más a filmar sus versiones de películas internacionales de éxito (por lo general con resultados deficientes) son costumbres que lamentablemente ya no sorprenden ni a la crítica ni al público. Bangkok Dangerous, la cinta de acción y violencia que hoy se estrena, únicamente reafirma esta deplorable política.
El filme original —con el mismo título— sobre un asesino a sueldo sordomudo en Bangkok fue escrito y dirigido por los hermanos Oxide Pang Chun y Danny Pang y estrenado en Tailandia hace ocho años, con limitada distribución en este país. Los estilizados logros visuales de la producción le ganaron renombre internacional.
Para el refrito, los gemelos Pang repiten sus labores como realizadores y utilizan el mismo local y habilidades cinematográficas, pero ahora con un guión de Jason Richman (Swing Vote), con una reconocida estrella en el papel central y con muchos millones de dólares más en su presupuesto. No obstante, algo se ha perdido en la traducción
Joe London (Nicolas Cage) es aquí el asesino a sueldo, a quien conocemos cuando elimina a un prominente personaje en Praga y después, con una inyección letal, a su asistente.
Pero este asesino, a diferencia del de la primera película, no tiene problemas para oír o hablar. ¿No hubiera sido mucho más interesante para Cage encarnar al personaje con las limitaciones físicas del de la cinta original?
Las reglas que Joe pretende seguir en su profesión son las de no hacer preguntas, no interesarse en nadie aparte del trabajo, borrar toda huella de su presencia y abandonar el lugar del crimen tan pronto pueda. El problema es que él es el primero en no obedecerlas.
Joe tiene toda una colección de pasaportes falsos, además de explosivos y sofisticadas armas necesarias para el desempeño de su trabajo. Cuando llega a Bangkok, donde su misión es asesinar a cuatro enemigos del gánster local, y en aduanas le preguntan la razón de su viaje, su respuesta es: "Vacaciones".
Sin embargo, las cosas van a ir de acuerdo con sus planes.
Joe contrata como intermediario a Kong (el actor tailandés Shahkrit Yamnarm, en una excelente participación) y elimina a sus tres primeras víctimas.
Pero todo cambia cuando el asesino conoce a Fon (la popular cantante de Honk Kong Charlie Young), una atractiva joven —la sordomuda de esta versión— que trabaja en una farmacia, a quien invita a visitar un cabaré (a pesar de que ella no puede oír la variedad musical) y de quien se enamora.
Este amor platónico es, supuestamente, la razón por la que este empedernido criminal comienza de pronto a sentir remordimientos de conciencia y decide cambiar radicalmente su misión, lo cual resulta inverosímil y sin sentido según lo presenta la trama.
Los exteriores y exóticos locales, las secuencias de cabaré y una espectacular persecución de botes por un mercado flotante aportan al filme sus mejores elementos.
Directores hermanos con talento se han dado a conocer por todo el mundo: los Taviani en Italia, los Dardenne en Bélgica y, por supuesto, los Coen y los Wachowski en este país. Los Pang de Tailandia son ya parte de este ilustre grupo, pero su mejor trabajo (además de Bangkok Dangerous, The Eye y The Messenger) continúa siendo el que han hecho en su país.
Clasificada R por violencia, lenguaje crudo y sexualidad.









