Tom Brady [AP]
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NUEVA YORK (AP).— Nunca es un buen momento para que los Jets de Nueva York enfrenten a los Patriotas.

Desde que Bill Belichick se convirtió en el entrenador de Nueva Inglaterra en el 2000, los Jets tienen marca de 7-13 contra sus rivales de la División Este de la AFC.

Muchos de los partidos han estado rodeados de controversia desde el caso del "Spygate" hasta los entrenadores Eric Mangini y Belichick rehusando saludarse.

Belichick y el actual coach en jefe de los Jets, Rex Ryan, tampoco son buenos amigos, y el triunfo de Nueva York 16-9 en la segunda semana de la temporada sin duda no ayuda a mejorar el ánimo del mandamás de los Patriotas.

El comportamiento típicamente adusto de Belichick está peor que nunca desde el domingo, cuando su apuesta al final del partido en un cuarto down contra Indianápolis le salió por la culata y los Patriotas perdieron 35-34 ante los Potros de Peyton Manning.

Por tanto, los Jets (4-5) podrían pagar los platos rotos contra los Patriotas (6-3), que buscan afianzar su posición en el Este de la AFC y borrar el recuerdo del revés contra Indianápolis.

"Me preocupan los Jets", dijo el mariscal de campo Tom Brady.

"Creo que he hablado mucho del partido contra los Potros y creo que todos tenemos que dar vuelta a la página y entender que estamos ante un gran oponente, uno que le ocasionó muchos problemas a nuestra ofensiva la última vez que jugamos y que tiene a muchos jugadores buenos", dijo.

Los Jets también tienen sus problemas. Su juego por tierra es poderoso, pero el novato Mark Sánchez está teniendo los problemas que son de esperar en un quarterback en su primer año en la liga.