SAN JUAN (EFE/AP).— El boxeador puertorriqueño Miguel Cotto dijo ayer a su llegada a Puerto Rico, tras su derrota del sábado frente al filipino Manny Pacquiao, que desconoce si continuará su carrera profesional.

Pacquiao propinó a Cotto el segundo revés de su carrera y le quitó el cetro welter de la OMB con una impresionante victoria que se decidió cuando el árbitro de la pelea, el estadounidense Kenny Bayless, detuvo el combate a los 55 segundos del duodécimo asalto.

"No sé [qué haremos]. Tenemos que sentarnos [junto a la promotora Top Rank] y vamos a descansar", declaró Cotto ayer en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín de San Juan.

Admitió que aún piensa en quienes quisiera enfrentar en un futuro, sin descartar a Floyd Mayweather, y revanchas ante Antonio Margarito o Shane Mosley.

El boricua insistió, además, que mantendrá en su esquina al entrenador Joe Santiago, quien ha estado en su posición desde su pasada pelea, la victoria por decisión dividida ante el ghanés Joshua Clottey.

Santiago fue nombrado entrenador desde que el púgil y su ex entrenador y tío, Evangelista Cotto, se pelearon, y cuyo incidente se ha extendido a los tribunales con demandas entre ambos.

"¿Por qué hay que cambiarlo? Todo está muy bien. Permanecemos con el mismo grupo, aunque sí habrá cambio de entrenamiento", afirmó Cotto, de 29 años.

Cotto reconoció: "Varios factores no funcionaron ni salieron como nos preparamos".

"Era lo que esperaba de Pacquiao: fuerte y rápido", abundó.

"[Estoy] agradecido por el apoyo, y esto sólo es un resbalón", dijo con parquedad Cotto, quien aseguró que se encuentra bien de salud y de ánimo, y que antes de determinar cuándo será su próximo combate se tomará un descanso.