Toronto (Canadá), 11 mar (EFE).- Después de ver como Venezuela vencía por 10-1, Estados Unidos ya tenía todo listo para enfrentarse por segunda vez a la "Vinotinto" y buscar el invicto dentro del Grupo C del Clásico Mundial de Béisbol.

El piloto de Estados Unidos, Davey Johnson, era el más convencido que Venezuela estaría en la lucha por el primer lugar del Grupo C y por tanto trabajo en la elección de presentar el mejor pitcheo posible para conseguir de nuevo la victoria como ya se dio en el primer partido que disputaron ambas novenas.

"Lo que conseguimos en el primer partido forma parte de la historia, ahora es otro partido y debemos estar preparados mejor que antes si queremos superar a Venezuela, que ha ido a más con su juego", comentó Johnson. "Frente a Italia su pitcheo fue mucho mejor que en partidos anteriores y el bateo estuvo explosivo".

Aunque Estados Unidos (2-0) descansó el martes, si tuvo entrenamiento en el Rogers Centre, campo de los Azulejos de Toronto, para no perder el buen momento de forma en el que se encuentran.

A diferencia de lo que sucedió en el primer Clásico, Estados Unidos desde el principio no ha querido correr ningún riesgo y ha salido al campo para demostrar la superioridad que tiene con relación al resto de los equipos.

Johnson es consciente que Estados Unidos ganó fácil por paliza de 15-6 a Venezuela en el primer partido y aunque está convencido que no se va a dar de nuevo ese tipo de marcador, lo único que busca es asegurar la victoria.

Johnson ya tiene definido al abridor que saldrá para enfrentar a los cañones criollos y este será el zurdo Ted Lilly, el veterano lanzador de diez temporadas en las Grandes Ligas.