El árbitro Tony Brothers (25) separa a Kobe Bryant (24) y Matt Barnes luego de estarse dando codazos en el juego. [AP]
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ORLANDO (EFE).— La crisis de juego de los Lakers se confirmó ayer con la tercera derrota consecutiva después de perder por 96-94 ante el Magic en la revancha de las pasadas finales de la NBA, a pesar de los 34 puntos de Kobe Bryant.

Por primera vez desde que llegó Pau Gasol, en febrero del 2008 traspasado de los Grizzlies, el quinteto oro-púrpura perdió tres partidos consecutivos, a pesar de las genialidades de Bryant, que en menos de 20 segundos en el último minuto anotó cinco puntos (triple y canasta) para el parcial de 95-94.

Sin embargo, el Magic con Vince Carter anotó el segundo de los dos tiros de personal con 9.7 segundos que aseguró el resultado final después que Bryant falló un tiro en suspensión desde dentro de la pintura con el tiempo reglamentario agotado.

Carter aportó 25 puntos (13 de 14 desde la línea de personal) para encabezar a los cinco titulares que tuvieron dobles dígitos.

El partido fue durísimo por ambas partes con enfrentamientos verbales y físicos de Bryant con su marcador Matt Barnes y Dwight Howard, mientras que el pívot estrella del Magic también se enfrentó con Gasol, a quien le pitaron una falta flagrante en el cuarto periodo.

Bryant, que llegó al partido afectado por un virus estomacal, para nada se le notó la enfermedad, ya que se encargó de ser el único de su equipo que los mantuvo en el partido al conseguir 13 de los que lograron.

Luego, en el segundo, ya se le notó el cansancio y se fue sin puntos para tampoco responder en el tercero al quedar con sólo tres, mientras que los Lakers concluyeron con 10 puntos por debajo: 74-64.