Fernando Muslera, Luis Suárez, Cristian Rodríguez y Diego Forlán (izq. a der.) atienden a las indicaciones en un entrenamiento. [AP]
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BUENOS AIRES, Argentina (AP).— Uruguay y Paraguay, dueños de una pujanza envidiable, se enfrentarán hoy en la final de la Copa América en la que llegan invictos y tras derribar a los finalistas de las dos últimas ediciones.

Será un examen decisivo en el que Uruguay luce mejor con dos victorias en cinco partidos, mientras que Paraguay empató todos ellos, con lo cual podría darse el caso histórico de un campeón sin ganar ninguno de sus duelos.

Con los penales como fieles aliados, lo más rescatable es que tumbaron a dos gigantes: Uruguay venció 5-4 (1-1) a la Argentina de Lionel Messi y Paraguay doblegó 5-3 (0-0) al Brasil de Neymar en los cuartos de final.

En las dos últimas ediciones Brasil se consagró campeón a expensas de Argentina, máximo ganador junto con Uruguay con 14 títulos, el último de ellos en 1995. Paraguay tiene apenas dos, en 1953 y 1979.

Por las estilos de ambos equipos se vislumbra un juego vehemente, frontal, de orden táctico, marca sofocante y equilibrio colectivo.

"Nosotros sabemos lo que queremos, tenemos una oportunidad histórica y llegamos bien preparados para tratar de aprovecharla", dijo el técnico de Uruguay, Óscar Tabárez, quien condujo a la Celeste al cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica 2010.

Tabárez tiene a las huestes sin problemas: su fogonero del medio campo Diego Pérez reaparecerá tras cumplir una fecha de suspensión y el artillero Edinson Cavani estaría entre los suplentes al recuperarse de un esguince de rodilla sufrido al despuntar el torneo.

Uruguay, además, llega con un día más de descanso tras vencer el martes 2-0 a Perú en 90 minutos.

Los paraguayos necesitaron media hora más para doblegar el miércoles en los penales 5-3 a Venezuela (0-0), en un partido en el que el equipo dejó jirones de vida: Jonathan Santana vio la tarjeta roja y varios jugadores terminaron con golpes o lesiones que ponen en duda su presencia, entre ellos el defensor Aureliano Torres y el artillero Roque Santa Cruz, ambos descartados de antemano.