Manny Ramírez debutó esta semana con los Medias Blancas de Chicago. Su nuevo equipo. El cuarto en su carrera de Grandes Ligas a través de 17 años.
Llega para cubrir un estrecho calendario de apenas 31 juegos en los que se va a romper el alma para buscar al menos dos años más y… ¡cómo no! más millones. Debutó ante los Indios en Cleveland, donde lo adoran. Luego va a Boston ante Medias Rojas, donde ahora lo quieren menos.
A los 38 años sabe —no es loco ni es tonto— que ya no puede jugar defensa y por eso escapa por las azoteas de la Liga Nacional para ir a beber en las aguas de la Liga Americana como bateador designado. Es decir a batear y nada más.
Por eso se ganará 3.825 millones, en lo que le queda a la temporada, una suma de la que algo tendrán que pagar los maltrechos Dodgers de estos días.
Los números
Medias Blancas tienen en Paul Konerko, Carlos Quentin y Alex Ríos a bateadores de poder que responden y bateadores de contacto como Juan Pierre, Omar Vizquel y Alexei Ramírez, pero en cambio el turno del bateador designado —cualquiera sea el nombre— apenas batea para .241 y Manny batea para .311 esta campaña y para .313 de por vida. Una diferencia que puede ser la vida o la muerte a la hora de pelear camino hacia la pelota de octubre.
En la casa de los Medias Blancas, Manny ha bateado para .338 con 15 jonrones y 50 carreras empujadas en 59 juegos.
En 2008 y cuando ya en Boston no podían con la actitud desafiante y la mala educación del 'slugger' decidieron dejarlo ir… Y llegó a Los Ángeles. Motivado por la urgencia de probar números que le permitieran pensar en un nuevo contrato multianual, el dominicano le prendió candela al frío inmueble de la colina azul.
En 53 juegos a partir de agosto bateó para .396 con 17 jonrones y 53 carreras empujadas. Los Dodgers volvieron a la postemporada y se metieron hasta la antesala de la Serie Mundial siendo eliminados por los Filis a la postre ganadores del Clasico de Otoño.
Eso, más que menos, es lo que quiere Ozzie Guillén el mánager de los 'patipálidos', que el bate de su bateador designado le de un plus de poder que en realidad no sería más cinco seis juegos, mejor que Mellizos, para jugar la postemporada.
DATO DURO: Promedio de .322, 44 jonrones, 146 carreras remolcadas y .580 de 'slugging' es el inventario que deja Manny Ramírez en 223 juegos con Dodgers.
El último acto
Sexta entrada ante Rockies. Las bases llenas y un out en la pizarra y Joe Torre piensa que es el momento exacto para su 'slugger' y llama a Manny Ramírez para tomar su turno. Ve pasar el primer lanzamiento. Gritan strike. Manny protesta, discute con el umpire y lo expulsan del juego.
Un acto de desvergüenza, cómo elegido fríamente para decirle a Dodgers y sus fans lo poquito que les importó mientras estuvo en Dodgertown.
El buen hombre y también muy político Joe Torre, después del desaguisado por al expulsión de Manny, cargó contra el umpire Gary Cederstrom. Lo cuestionó y le quitó hierro a la vergüenza de Manny-maníaco. "Le dije a Cederstrom que estaba muy disgustado por la manera que expulsó a Manny… por lo que eso llegaba a significar".
Bateo
¿Cada cuántos turnos al bate se envía una pelota fuera del parque? Si es Albert Pujols sacará un jonrón cada 15 turnos al bate. Si es Barry Bonds, cada 14 turnos. Hank Aaron lo hacía cada 17 turnos. A propósito Manny Ramírez, en su carrera y hasta 2009 la sacaba del parque cada 14.7 turnos. En 2010 ha agotado 196 viajes a la caja de bateo y tiene 8 jonrones…. Es decir, un jonrón cada 25 turnos.