MÉXICO, D.F.— La localía capitalina no sirvió. Las Chivas del D.F. no sacaron diferencia en el juego de ida de la semifinal de la Copa Libertadores, a pesar de que el dueño del equipo, Jorge Vergara, pidió el Azteca para marcar diferencia.
Guadalajara dominó el encuentro, tuvo el apoyo de su público chilango, pero sólo pudo empatar 1-1 ante la U de Chile, por lo que todo se definirá en Santiago el próximo martes.
José Luis Real planteó un partido ofensivo con Omar Bravo como centro delantero, pero intercambiándose esa posición con Adolfo Bautista, mientras que por las bandas colocó a Omar Arellano y a Alberto Medina.
Esa idea ayudó en principio a las Chivas, que mandaban en el encuentro. Sin embargo, la U de Chile esperó y tuvo su recompensa.
Bravo tuvo un partido lleno de pundonor, corrió todo el tiempo, buscó crear opciones de gol los 90 minutos, pero aunque lo intentó durante la primera parte no encontró ninguna opción clara frente al marco del chileno Miguel Pinto.
Tuvieron que pasar 45 minutos para que las Chivas alegraran a la tribuna, que nunca dejó de apoyar, a pesar de que no llenó el estadio.
Bravo desbordó por la banda izquierda y centró para el "Bofo", quien picó su remate, pero Pinto estaba atento y desvió el esférico.
Fue la mejor llegada de Chivas, que en el primer tiempo extrañaban a su goleador Javier Hernández, recién vendido al Manchester United.
Después, un error de Héctor Reynoso abrió la oportunidad a los chilenos, quienes nunca llegaron con peligro.
El capitán de Chivas dejó el balón a Juan Manuel Olivera, quien decidió centrar para su compañero Rafael Olarra.
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