En el Hexagonal Final de las Eliminatorias de la Concacaf la situación está dramática. Luego de seis partidos disputados ningún equipo está fuera de la competencia: especialmente con los resultados que se dieron en la última jornada (fecha 6), el grupo se apretó en serio y ahora todos se irán jugando la vida en estas últimas jornadas.
Se respiraba un ambiente de vida o muerte antes de que la pelota rodara para darle inicio a la fecha siete, este sábado 5 de septiembre. Y no es para menos: solamente tres puntos separaban a México, cuarto lugar con (9 puntos), de Costa Rica (12 puntos), el líder general, y se enfrentaban entre sí el sábado (5 de septiembre en San Jose). Un triunfo mexicano cambiaría todo pero una derrota ante los ticos volvería a poner a los mexicanos contra la pared una vez más, especialmente si Honduras vencía en casa ese mismo día a Trinidad y Tobago.
Estados Unidos recibía a El Salvador y con una victoria los estadounidenses podrían volver a la tranquilidad.
Asumiendo que todos los equipos que jugaban en casa la fecha siete ganen sus partidos, esto dejaría a México estancando en el cuarto lugar, momentáneamente fuera de los tres boletos directos, y lo obligaría a vencer a Honduras en el Azteca para mantener vivas sus posibilidades de calificar por lo menos en el tercer lugar. Es por eso que la afición hondureña y la mexicana en Houston ya sacaron las calculadoras y ponen su mirada en el duelo del miércoles (9 de septiembre) en el Estadio Azteca, porque ese partido podría ser clave para las aspiraciones de ambos.
En Eliminatorias pasadas los caribeños les han dado problemas en casa a los hondureños, así que un empate o un revés ante Trinidad pondría a los centroamericanos en un gran dilema y tendrían que ir en busca de un 'aztecazo'.
"La rivalidad entre Honduras y México es una de las más grandes en Concacaf y si los dos equipos llegan obligados a ganar ese partido va a ser una guerra", dijo Omar Rodríguez, vecino de Houston originario de Honduras.
La afición hondureña está optimista porque está de regreso su delantero estelar 'El Rey' David Suazo y porque consideran que esta es una buena camada de jugadores, que darán lo mejor para motivar a su gente.
"Los jugadores van a jugar con más ganas porque quieren darle algo de alegría al país, que pasa por malos momentos. Ellos son nuestra alegría y lo saben, por eso estoy segura de que van a jugar con más entrega", comentó la catracha Hilda Agurcia.
Los hondureños tienen un cierre de Hexagonal muy complicado, ya que después del partido contra México reciben a Estados Unidos y cierran con uno de sus rivales clásicos, El Salvador, en casa de los cuscatlecos. México parece tener un cierre más cómodo: luego de Honduras recibe a El Salvador y cierra visitando a Trinidad y Tobago.
Los aficionados mexicanos creen que los malos tiempos ya quedaron atrás. Esos dolores de cabeza y decepciones que se vivieron durante los procesos de Hugo Sánchez y Sven Goran Eriksson para muchos son anécdotas y nada más.
"El entrenador [Javier Aguirre] ya ha logrado levantarle la autoestima a los jugadores y eso era clave, creo que hoy el jugador mexicano cree en sí y va a ir a recuperar el prestigio que perdió en la Concacaf calificando al Mundial de forma convincente", dijo Ponciano Álvarez oriundo de México, que vive en la ciudad.
El cambio en la actitud de los jugadores se trasmite a la afición, que hoy cree con los ojos cerrados que el Tri va a llegar a Sudáfrica.
"La Copa de Oro se ganó con actitud y contra Estados Unidos también, eso habla de que el equipo está unido y motivado", comentó el aficionado mexicano, David Muñoz Jacobo.
"Me alegra que están jugando con hombres no con nombres. No necesitamos de jugadores como Rafael Márquez que no viene a aportar. Mejor hay que seguir jugándonosla con los que en verdad sienten la playera", concluyó Jacobo.
Los otros partidos del miércoles los protagonizan El Salvador contra Costa Rica y Trinidad y Tobago ante Estados Unidos.