El retiro de vehículos fue el mayor reto de la Toyota, principal fabricante automovilístico del mundo.
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Washington (EFE).- Las autoridades estadounidenses afirmaron de forma concluyente que los incidentes de aceleración involuntaria que han sufrido vehículos de Toyota no son consecuencia de problemas con los sistemas electrónicos de los automóviles sino defectos mecánicos.

El secretario del Departamento de Transporte de EE.UU., Ray LaHood, afirmó categóricamente durante una rueda de prensa en la que presentó los resultados de diez meses de investigación-

“Tenemos el veredicto. No hay ninguna causa electrónica para las aceleraciones involuntarias en los Toyota".

Las conclusiones del estudio realizado durante los pasados diez meses por técnicos de la Administración Nacional para la Seguridad en la Carretera de EE.UU. (NHTSA, por su sigla en inglés), una organización del Departamento de Transporte, y la Agencia Espacial NASA respaldan las investigaciones efectuadas por el fabricante japonés.

“Después de terminar el estudio más exhaustivo nunca realizado por una agencia gubernamental de los sistemas de control electrónico de un vehículo motor, la NASA no encontró que los sistemas electrónicos son la causa probable”, dijo el sumario del informe de NHTSA.

Según NHTSA, la NASA constató que los sistemas electrónicos que controlan la aceleración en los vehículos de Toyota tienen muchos sistemas para prevenir aceleraciones involuntarias y que no había fallos en el software de control.

La NASA también comprobó que la exposición de los sistemas a altos niveles electromagnéticos no afectaba al control de la aceleración.

Esta ha sido una de las teoría favoritas de los grupos de consumidores que han señalado los sistemas electrónicos de los vehículos de Toyota como la causa de las aceleraciones involuntarias y que han rechazado la explicación de la compañía de que todo se debía a problemas mecánicos.