Detroit (EE.UU.),(EFE).- Las predicciones están hechas y todos los “gurús” que han acudido a Detroit al Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS) coinciden en que el año 2011 será bueno en Estados Unidos y que ningún fabricante mundial de automóviles puede dar la espalda a los vehículos eléctricos.

En la última jornada para la prensa del salón del automóvil de Detroit, la principal novedad vino de la mano del fabricante sueco Volvo (ahora bajo control chino después de que Ford la vendiese en 2010 al grupo Geely), que mostró el modelo C30 eléctrico y las pruebas de impactos que ha realizado con el vehículo.

Volvo dijo que las características de los vehículos eléctricos suponen unas necesidades específicas en materia de seguridad y que tiene la intención de seguir siendo el líder en ese terreno en la nueva categoría de automóviles.

Según dijo a Efe Lennart Stegland, presidente de Vehículos Especiales de Volvo, la empresa ha decidido colocar la batería del C30 eléctrico en el suelo del automóvil y distribuida con forma de “T” para evita que suponga un riesgo para sus ocupantes en caso de impacto.

Stegland también destacó que el C30 tiene un sistema por el que la corriente eléctrica es interrumpida cuando los “airbag” del vehículo son desplegados, para evitar el riesgo de electrocución.
También el proveedor alemán ZF confirmó en el salón de Detroit su estrategia de expansión en Norteamérica, donde ya cuenta con 22 centros de producción y donde ha invertido mil millones de dólares sólo en Estados Unidos en los últimos meses.

ZF dijo hoy que ha desarrollado la primera transmisión automática de nueve velocidades para vehículos de pasajeros con un motor transversal y que la producirá en la planta que se empezará a construir en febrero en la localidad estadounidense de Greenville (Carolina del Sur).