Imagen de cómo las FARC suelen trasladar a los secuestrados a diversos puntos de la selva. Karen Salamanca]
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Sin embargo, el realizador del documental indicó que gran parte de la filmación se hizo en el mismo hangar del Centro Nacional de Entrenamiento del Ejército Colombiano.

"Revivir lo sucedido en los espacios reales fue algo importante", señaló el entrevistado. "Como también lo fue el hecho de que los ex secuestrados accedieran a contar su historia".

Para la realización del documental se entrevistó a 28 personas que vivieron el momento.

Todas las entrevistas que aparecen en el documental son inéditas. Se efectuaron para la cinta que cuenta cómo los guerrilleros mantenían encadenados a sus rehenes; cómo fueron movilizados hasta el área donde iban a ser canjeados a través de una supuesta negociación humanitaria con la Cruz Roja internacional, que en verdad se trataba de un operativo militar planeado y calculado; cómo Betancourt se opuso inicialmente a subir al helicóptero, y cómo fueron dominados los guerrilleros cabecillas dentro de la nave.

También expone en detalle cómo se elaboró el plan; cómo y dónde fueron capacitados los oficiales y reporteros que participaron en el operativo; qué lenguaje clave utilizó el equipo de rescate para comunicarse con los mandos altos, y la reacción emotiva que tuvieron los rehenes cuando se les notificó que estaban libres.

El cineasta comentó que algunos de los ex secuestrados ya vieron el documental y su reacción fue "de llanto, mucho llanto".

En cuanto a la reacción de los espectadores, Escallón expresó que tal vez van pensar "cómo es que un grupo de guerrilleros, que ha creado toda una dinámica de movilidad en la selva colombiana para trasladar cargamentos de drogas a otros países y tener retenidos a sus secuestrados sin que los satélites ni los equipos de alta tecnología los identifiquen, se dejó engañar".