Aretha Franklin deleitó a sus fans el viernes en el Hollywood Bowl. Mathew Imaging/Hollywood Bowl]
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Y es que el CD antes citado, el quinto original, resulta un acertado regreso de Harris y su mano derecha, Mark Jackson, al estilo melódico que brilló en sus dos primeros álbumes, las obras maestras ‘Empires’ y ‘Futureperfect’; en el tercer y cuarto CD, los mediocres ‘Matter + Form’ y ‘Judgement’, VNV, como se les conoce habitualmente, reforzaron un sonido industrial basado en los ritmos persistentes —y obsesivamente perturbantes— más que en las melodías.

Afortunadamente, estas dominaron las menos de dos horas de concierto, que empezó a una muy temprana hora, alrededor de las diez de la noche, después de War Tapes, el grupo local que fue elegido por VNV para ser sus teloneros.

La voz de Harris pareció fallar en ciertos momentos —su energía en el escenario es increíble, saltando de un lado para otro y animando a los presentes a acompañarle en sus movimientos—, pero cuando fue necesario, el cantante acertó plenamente en las notas, como fue el caso de la maravillosa ‘Illusion’.

Por su parte, War Tapes apostó por su rock independiente o, como ellos prefieren definirse, su pop maldito. Resultó curioso comprobar cómo una banda de características tan dramáticamente opuestas a VNV trató de animar a los presentes con las canciones de su único álbum, el más que recomendable ‘The Continental Divide’.

Las guitarras y percusión del grupo liderado por Neil Popkin (cantante y guitarrista) y su hermana Becca (bajista) contrastó con los sintetizadores y las computadoras de VNV: canciones como ‘The Night Unfolds’ confirman que War Tapes podría convertirse en una de las bandas más representativas del panorama musical de LA.