Aretha Franklin deleitó a sus fans el viernes en el Hollywood Bowl. Mathew Imaging/Hollywood Bowl]
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Secundada por los cinco miembros de su banda y la sección de cuerdas de la Orquesta del Hollywood Bowl, la ganadora de dos Grammy interpretó varios temas de su álbum —como Daydreamer y First Love, acompañada sólo por la guitarra y el piano, respectivamente, y Tired y Cold Shoulder, donde maravilló la sección de cuerdas.

También cantó tres covers: el sensacional Many Shades of Black, de The Raconteurs, el no menos extraordinario Make You Feel My Love, de Bob Dylan, y Further I Am, de Etta James, la artista que más le ha inspirado y que no pudo acompañarla en su debut en el Bowl.

La noche concluyó de forma algo precipitada con su éxito Chasing Pavements, quizá el tema menos interesante de todos, pero aún así una muestra más de su poderío vocal.

Del trío de intérpretes tradicionales británicas que han surgido durante los últimos años —Amy Winehouse, Duffy y Adele— esta es la que sin lugar a dudas está predestinada a convertirse en una de las más grandes estrellas de la música contemporánea. Lo demostró, y con creces, en el Bowl.

El pop sintético o electrónico de los ingleses VNV Nation reverberó el sábado por la noche en el Club Nokia de LA, donde la banda presentó su más reciente álbum, ‘Of Faith, Power and Glory’, a la venta desde la semana pasada.

Frente a una audiencia de la que más de un 30% era de seguidores latinos —que acostumbran siempre a apoyar grupos gótico/industriales de este tipo—, el líder Ronan Harris entonó algunos de sus temas más populares —aunque no el extraordinario ‘Forsaken’—, mezclándolos con algunas canciones nuevas, como la excelente ‘Tomorrow Never Comes’.