Rubina Ali y Azharuddin Mohammad, actores de ‘Slumdog’, en foto de archivo. EFE]
1/1

"No he cambiado realmente, pero sí he cambiado un poco. Veo lo que la gente hace", dice la actriz que dio vida a la pequeña Latika, el amor eterno en la gran pantalla de Jamal, un "perro de barrio marginal" que se hace millonario en un concurso de televisión.

Los grandes planes de esta niña y su familia pasan ahora por ganarse la vida en el universo del celuloide. Sin embargo, lo que realmente le gusta a Rubina para divertirse es "lanzar cinco canicas al aire con sus amigos e intentar cogerlas todas con una mano sin que se caigan", confiesa.

Y es que Rubina es sólo una niña de diez años, aunque sea "una entre mil millones", como dice Dugar.