MÉXICO, DF - Dicen que el amor no tiene edad, y, al parecer, es un dicho que Hollywood ha sabido explotar muy bien, pues, a lo largo de los años, ha inundado las pantallas con historias en las que unas cuantas arruguitas, canas y años de más no impiden que se consume el romance.
El más reciente ejemplo es el de La Propuesta, filme protagonizado por Sandra Bullock y Ryan Reynolds en el que, con 12 años de diferencia entre ambos, queda claro que la atracción no toma en cuenta la fecha de nacimiento.
Sobre todo cuando se tiene un cuerpo como el que la actriz luce a sus 45 años, y que ha dejado con la boca abierta a más de uno.
La fórmula de la mujer atraída por un hombre más joven, o viceversa, ha tenido larga vida dentro del séptimo arte: sólo hay que recordar a Anne Bancroft y Dustin Hoffman en El Graduado, película que a finales de los 60 se llevó seis Óscares, incluidos los de Mejor Actor y Actriz.
La cinta, basada en la novela homónima de Charles Webb, muestra cómo la señora Robinson (Bancroft), casada, desea seducir al joven Ben Braddock (Hoffman), sin importarle las consecuencias.
Más de 30 años después de esa trama se desarrolló Dicen por Ahí, en el que Jennifer Aniston y Kevin Costner sostienen una relación más sexual que amorosa.
La historia se desarrolla cuando Sarah Huttinger (Aniston) descubre que su madre pudo haber inspirado la novela de Webb, cuando antes de casarse con su padre sostiene un amorío con Beau Burroughs (Costner).
Estas parejas no son los únicos ejemplos, pues muchas otras han apoyado la teoría de que Cupido no toma en cuenta los años...
Winona Ryder y Richard Gere
Cómo no recordar el intenso romance que vivieron estos dos actores dentro del filme Otoño en Nueva York (2000). En la cinta, ella da vida a Charlotte Fielding, una joven con una enfermedad terminal y quien, con su dulzura, conquista el corazón del veterano Don Juan Will Kane, personificado por Gere.
Amanda Peet y Jack Nicholson / Diane Keaton y Keanu Reeves
Con sus aires de seductor, Nicholson se robó el corazón de Peet, mientras que la elegancia y seguridad de Keaton enamoró a Reeves.
Pero que nadie se alarme por la diferencia de edades, pues esto sólo sucede dentro de la trama de Alguien Tiene que Ceder (2004), cinta dirigida por Joan Chen.
Scarlett Johansson y Bill Murray
Muchas veces las almas solitarias se atraen, y eso es lo que experimentan Scarlett Johansson y Bill Murray en Perdidos en Tokio (2004), donde ambos se encuentran en un país y en una cultura totalmente diferentes a la suya, pero que termina uniéndolos de manera más espiritual que física.
Claire Danes y Steve Martin
Mirabelle es una chica que no encuentra el amor, trabaja como demostradora en una tienda departamental y un día es conquistada por la gallardía de Ray Porter, un hombre de edad que la trata mejor que cualquier jovenzuelo. Esa es la trama de Chica del Mostrador (2005) , que Danes y Martin protagonizan.
Uma Thurman y Bryan Greenberg
En Mi Novia Secreta (2006) Thurman da vida a Rafi Gardet, una mujer recién divorciada que encuentra el amor en un muy joven pintor, quien resulta ser el hijo de su psicóloga.
Drew Barrymore y Hugh Grant
Alex Fletcher es una ex estrella de pop que vivió su mejor momento en 1986, y Sophie Fisher, una ex estudiante de literatura que cuida las plantas en el departamento del músico. La atracción surge en Letra y Música (2007), cuando ella comienza a ayudarle a componer una canción para una nueva estrella de la música.
Michelle Pfeiffer y Paul Rudd
En Nunca Podría Ser Tuya (2008) Pfeiffer da vida a Rosie, una madre divorciada que se enamora perdidamente de un actor (Rudd) 11 años menor que ella.
MÉXICO, DF - Dicen que el amor no tiene edad, y, al parecer, es un dicho que Hollywood ha sabido explotar muy bien, pues, a lo largo de los años, ha inundado las pantallas con historias en las que unas cuantas arruguitas, canas y años de más no impiden que se consume el romance.
El más reciente ejemplo es el de La Propuesta, filme protagonizado por Sandra Bullock y Ryan Reynolds en el que, con 12 años de diferencia entre ambos, queda claro que la atracción no toma en cuenta la fecha de nacimiento.
Sobre todo cuando se tiene un cuerpo como el que la actriz luce a sus 45 años, y que ha dejado con la boca abierta a más de uno.
La fórmula de la mujer atraída por un hombre más joven, o viceversa, ha tenido larga vida dentro del séptimo arte: sólo hay que recordar a Anne Bancroft y Dustin Hoffman en El Graduado, película que a finales de los 60 se llevó seis Óscares, incluidos los de Mejor Actor y Actriz.
La cinta, basada en la novela homónima de Charles Webb, muestra cómo la señora Robinson (Bancroft), casada, desea seducir al joven Ben Braddock (Hoffman), sin importarle las consecuencias.
Más de 30 años después de esa trama se desarrolló Dicen por Ahí, en el que Jennifer Aniston y Kevin Costner sostienen una relación más sexual que amorosa.
La historia se desarrolla cuando Sarah Huttinger (Aniston) descubre que su madre pudo haber inspirado la novela de Webb, cuando antes de casarse con su padre sostiene un amorío con Beau Burroughs (Costner).
Estas parejas no son los únicos ejemplos, pues muchas otras han apoyado la teoría de que Cupido no toma en cuenta los años...