Sandra Bullock y Ryan Reynolds en los MTV Movie Awards. (FOTO: AP/Matt Sayles)
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MÉXICO, DF - Dicen que el amor no tiene edad, y, al parecer, es un dicho que Hollywood ha sabido explotar muy bien, pues, a lo largo de los años, ha inundado las pantallas con historias en las que unas cuantas arruguitas, canas y años de más no impiden que se consume el romance.

El más reciente ejemplo es el de La Propuesta, filme protagonizado por Sandra Bullock y Ryan Reynolds en el que, con 12 años de diferencia entre ambos, queda claro que la atracción no toma en cuenta la fecha de nacimiento.

Sobre todo cuando se tiene un cuerpo como el que la actriz luce a sus 45 años, y que ha dejado con la boca abierta a más de uno.

La fórmula de la mujer atraída por un hombre más joven, o viceversa, ha tenido larga vida dentro del séptimo arte: sólo hay que recordar a Anne Bancroft y Dustin Hoffman en El Graduado, película que a finales de los 60 se llevó seis Óscares, incluidos los de Mejor Actor y Actriz.

La cinta, basada en la novela homónima de Charles Webb, muestra cómo la señora Robinson (Bancroft), casada, desea seducir al joven Ben Braddock (Hoffman), sin importarle las consecuencias.

Más de 30 años después de esa trama se desarrolló Dicen por Ahí, en el que Jennifer Aniston y Kevin Costner sostienen una relación más sexual que amorosa.

La historia se desarrolla cuando Sarah Huttinger (Aniston) descubre que su madre pudo haber inspirado la novela de Webb, cuando antes de casarse con su padre sostiene un amorío con Beau Burroughs (Costner).

Estas parejas no son los únicos ejemplos, pues muchas otras han apoyado la teoría de que Cupido no toma en cuenta los años...