Johnny Depp en el papel del asaltabancos. Peter Mountain
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Johnny Depp reparte su tiempo entre un par de hogares en Francia y una isla en el Caribe, donde reside con su pareja sentimental, la actriz y cantante gala Vanessa Paradis, madre de sus dos hijos, Lily-Rose Melody Depp, de diez años, y John "Jack" Christopher Depp III, de siete.

Ayer se estrenó su nuevo filme, Public Enemies, donde da vida a otro personaje que sólo él definiría como "normal" (un adjetivo al que el actor no le tiene miedo, como demostraron sus actuaciones en largometrajes como What’s Eating Gilbert Grape, Chocolat o Finding Neverland).

Se trata de John Dillinger, un ladrón de bancos que ejecutó la mayor parte de sus delitos justo después de la Gran Depresión y que fue considerado por muchos como un Robin Hood moderno, mientras que otros lo definieron como el enemigo público número uno.

Durante su época como atracador activo, Dillinger y su banda asaltaron numerosos bancos y él escapó de la cárcel en dos ocasiones.

Todo ello es recreado con elegante precisión y espectaculares escenas de acción por el director Michael Mann (Heat, Collateral) en Public Enemies, que coprotagonizan Christian Bale en el papel del agente del FBI Melvin Purvis a cargo de la caza y captura de Dillinger, y la actriz francesa Marion Cotillard, ganadora del Oscar por Ma vie en rose, como Billie Frechette, su amante.

En la rueda de prensa de promoción por el filme, celebrada en Los Ángeles, Depp no dudó en definir a Dillinger como "normal", insistiendo en que "todos mis personajes, para mí, son normales. Y este es uno de los más normales".

"En el sentido de que él no era más que un niño que creció en una granja en Indiana y que [terminó] en prisión durante diez años. Fue allí donde obtuvo sus ‘educación universitaria’ y lo aprendió todo. El hecho de que se convirtió en una figura mítica a lo Robin Hood... eso es lo que lo hace normal para mí".