Manny, Sid y Diego regresan a la pantalla. Blue Sky Studios]
No todas las películas animadas deben terminar siendo obras maestras. Los aficionados al género estamos mal acostumbrados a que estudios como Pixar, cada vez que estrenan una de sus cintas, terminen convirtiéndose no sólo en éxitos populares sino también en clásicos instantáneos.
La serie Ice Age nunca ha gozado del fervor crítico de Up, The Incredibles, Toy Story o Wall-E. Pero sí ha sido recibida con los brazos abiertos por las audiencias mundiales, que colocaron a las dos primeras partes entre las películas animadas más taquilleras de la historia.
En principio, Ice Age: Dawn of the Dinosaurs debería conseguir un triunfo popular similar, porque contiene incluso más ingredientes que los dos títulos precedentes para convertirse en uno de esos DVD que los más pequeños verán una y otra vez... para tortura de sus padres.
Ahora bien, no es una obra maestra. Ni siquiera una buena película.
El filme cumple con el propósito de mantener a los niños pendientes de la pantalla durante una hora y media; pero en ningún momento ofrece una apunte de originalidad, un intento de ir más allá de las convenciones del género repetidas hasta la saciedad.
Lo más destacado de Ice Age: Dawn of the Dinosaurs es la vitalidad de las escenas de acción, cuya efectividad es aumentada por el sutil empleo de las tres dimensiones (que es como se proyecta en cines selectos).
El argumento coloca a los protagonistas de la saga —Manny el mamut, Sid el perezoso y Diego el león sabre— en un mundo poblado por dinosaurios. El por qué de ello no queda muy bien explicado, salvo que añade al relato nuevos animales prehistóricos —que, por cierto, no vivieron durante la era glacial, aunque eso a los espectadores más pequeños poco les importa— y oportunidades para orquestar algún que otro enfrentamiento espectacular.
Ice Age: Dawn of the Dinosaurs es una excusa como cualquier otra para exprimir más la naranja del éxito de las dos partes previas.
Pero para crearla, nadie se ha exprimido el cerebro.
Clasificada PG
Ice Age: Dawn of the Dinosaurs es una excusa como cualquier otra para exprimir más la naranja del éxito de las dos partes previas.
Pero para crearla, nadie se ha exprimido el cerebro.
Clasificada PG