TRANSFORMERS. La secuela de esta cinta de acción llega con potencia a los cines. (FOTO: DreamWorks / Paramount Pictures)
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Y todo está comandado por la mano firme de Michael Bay, el director responsable de éxitos como The Rock (1996), Armageddon (1998), Pearl Harbor (2001) y, por supuesto, el primer Transformers (2007), que recaudó 708 millones de dólares en todo el mundo.

Aquellos que han sobrevivido a un rodaje del cineasta cuentan que en ocasiones reciben una camiseta en la que está escrita la frase: "He sobrevivido a una película de Michael Bay". ¿Recibió Ramón Rodríguez una al acabar de filmar Transformers: Revenge of the Fallen? "Debería tener una", responde. Pero en su lugar el actor afirma que "tengo una fotografía que dice ‘esto es lo que significa vivir la experiencia Michael Bay’".

Una experiencia que define como "una locura. Uno no puede describirla en palabras. Es demasiado. Es agobiadora, increíble. Rodamos alrededor del mundo durante seis meses: en Egipto, en Jordania, aquí… Es algo para lo que uno no se puede preparar. Te tienes que apretar el cinturón y lanzarte a la aventura".

La primera vez que Rodríguez se dio cuenta de la magnitud de la producción —presupuestada en alrededor de 200 millones de dólares— fue "cuando llegué a las pirámides [de Egipto]… no me lo podía creer. Me consideré afortunado. Es impresionante poder filmar allí".

Si bien una cinta como esta, estrenada en todo el mundo, no depende precisamente de las actuaciones de sus estrellas (al fin y al cabo no se trata de una adaptación de Shakespeare, sino de un filme acerca de robots que se transforman), Rodríguez detalla con esporádica irritación que, comparado con su labor en The Taking of Pelham 123 o The Wire, su personaje en esta secuela "es distinto [a aquellos] y por lo tanto actúo de forma diferente. Es un papel, experiencia y filme distinto. Esta es una aventura de acción; The Wire es una serie de televisión. Es lo opuesto. La forma como manejo el diálogo depende del personaje".