Pedro Almodóvar (der.) dirigiendo ‘Los abrazos rotos’, con Penélope Cruz (en el suelo). Sony Pictures Classics]
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“Muchas de ellas buscan al protagonista, se acuestan con él y lo usan a su manera. Ése era el origen de todo, pero la película es muy diferente, porque después encontré el tono adecuado que quería”, explicó Almodóvar, quien reconoció que siempre había fantaseado con escribir una cinta en la que apareciera un director ciego.

El cineasta, responsable de filmes tan conocidos como “Mujeres al borde de un ataque de nervios” (1988) o “Volver” (2006), reconoció que empezó a escribir su última cinta para divertirse y “llenar tiempo".

Además, aseguró que, como el protagonista de “Los abrazos rotos”, tiene “aversión a precuelas, secuelas, adaptaciones y cintas biográficas".

“Y añado que jamás haré películas de héroes, ni de antihéroes ni de superhéroes. Del resto, puedo hacer cualquier cosa”, dijo Almodóvar, quien también alabó el trabajo de Cruz en este filme como “una mujer inacabada y condenada desde un principio a la fatalidad".

“En ningún momento queríamos que Penélope fuera Sofía Loren o Audrey Hepburn. Eso son referencias para nosotros, pero lo maravilloso es que Penélope puede convertirse en ambas”, comentó el director al ser preguntado por “el aire Audrey” con que cuenta la actriz española en esa cinta.

Cruz, por su parte, habló ante la prensa sobre su papel como Magdalena, una mujer que quiere ser actriz cuando en realidad ha conseguido ser “una gran actriz en su vida personal, una manipuladora”, y evitó comparar su experiencia con Almodóvar en “Los abrazos rotos” con las que ha tenido en otras de sus colaboraciones.