Desde 1996 con Independence Day, Will Smith es el dueño absoluto de la taquilla en el fin de semana del 4 de julio.
Con el estreno de Hancock, podría coronarse como el rey absoluto de Hollywood; todas las películas de Smith se convierten en éxito inmediato a nivel mundial.
En este filme da vida a un súper héroe que lejos de ser un modelo a seguir, causa daños cada vez que resuelve un crimen o problema, es alcohólico y vive como vagabundo.
La población de Los Ángeles está hasta el copete de las tonterías de su súper héroe, hasta que éste se pone en manos de un consultor de relaciones públicas (Jason Bateman) quien tras ser salvado por Hancock, intentará devolverle el favor mejorando su imagen pública.
Pero mientras intenta mejorar su reputación, éste corteja en secreto a su mujer (Charlize Theron). Al fin de cuentas, resulta que Hancock sí tiene un lado vulnerable.
Desde su participación en la serie televisiva The Fresh Prince of Bel-Air, Will Smith es uno de los actores consentidos del público. Ya en su carrera cinematográfica ha demostrado ser un intérprete versátil e inteligente, no por nada lo han llegado a llamar “El Midas negro”.
Su gran carisma y su chispa, lo hacen querido a donde quiera que vaya. A sido nominado dos veces al Óscar y lo más seguro es que no se de tregua hasta llevarse uno a casa.








