Una cabeza que rueda por el espacio en un viaje quizá sin fin, una bella tan perfecta que termina por hastiar, el silencio de la violencia, lo terriblemente bello y lo engañosamente inocente se congregan en una muestra de arte salvadoreño que será presentado a partir de mañana en la Galería de Arte Contemporáneo Marion Meyer, de Laguna Beach.
Los artistas convocados, Luis Cornejo, Ronald Morán y Mayra Barraza representan el eje de la obra contemporánea en sus respectivas esferas, según Carla Tesak, la curadora de esta exhibición.
"Hice una investigación extensa y me reuní con 21 artistas. Escogí a estos tres no sólo porque cada uno tiene una historia muy interesante en su obra, sino porque además tienen conceptos increíbles y talento técnico", afirmó.
Tesak creció en El Salvador. Su padre, de origen checo, era un coleccionista obsesivo de arte latinoamericano. Los clósets de su casa rebalsaban de obras y no había pared desnuda en toda ella. Después de trabajar por 12 años para una importante agencia publicitaria de Nueva York, se afincó en Laguna Beach decidida a abrirle espacio a las artes latinoamericanas desde una perspectiva que trascendiera, como ella dice, los mangos y el paisaje.
Los cuadros de Cornejo juegan con la iconografía de los muñecos de Walt Disney y los fetiches por excelencia de la moda femenina: las modelos. Once upon a time, una de sus obras, aparece tocada con rasgos bidimensionales, de caricatura. Si en sus cuadros hay una burbuja de diálogo, aparece en blanco. No tienen nada que decir, es belleza engañosa y deshumanizada.
"Presiento que se va a hacer famoso; cuando lo vean en Europa se lo van a comer vivo", dijo Tesak.








