El director Lu Chan, la actriz Qin Lan y el actor Liu Ye acudieron a San Sebastián para presentar la película 'City of Life and Death'. (Foto: AP Photo/Alvaro Barrientos)
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San Sebastián (España), 21 sep (EFE).- La carrera hacia la Concha de Oro, máximo galardón del Festival de Cine de San Sebastián, estuvo llena de sorpresas inversamente proporcionales en la cuarta jornada: mientras la nueva película del francés Christophe Honoré decepcionó hasta la irritación, la epopeya histórica china "City of Life and Death" deslumbró de forma inesperada.

Una película asiática a primera hora de la mañana, de dos horas y cuarto de duración y con batallas en las que distinguir a los chinos de los japoneses no era, a priori, el panorama más alentador para un lunes de festival en el que, de nuevo, la lluvia no ayudaba a levantar los ánimos.

Sin embargo, "City of Life and Death", la ambiciosa producción de Lu Chuan que retrata el episodio de la ocupación china conocido como "La violación de Nankín" (1937), convenció al desgranar una poesía inmisericorde en su viaje histórico y emocional.

"La gente fuera de China no ha tenido la oportunidad de conocer esta masacre", explicó en rueda de prensa Chuan, cuya película favorita es, no en vano, "La lista de Schindler" (1993).

La planificación pictórica y el uso límpido del blanco y negro conviven en "City of Life and Death" con la brutalidad de la batalla, cuyo horror da homogeneidad a vencedores y vencidos y cultiva el dilema moral.

"No quería hacer una película contra los japoneses. Leí diarios de la época y descubrí que eran personas como nosotros. Así que el filme quiere reflexionar sobre cómo se relacionan los hombres en una guerra", explicó Chuan.

Así, la vida y la muerte del título marcan el péndulo filosófico de la cinta: cómo la supervivencia va pasando de la hazaña al deshonor, mientras que fallecer deja de ser derrota para ser acto de dignidad.