MONTERREY, Nuevo León - Todo empieza con un póster pegado en la pared o la emoción que se siente ante la firma de un autógrafo, pero el amor que despiertan las estrellas en ciertos fans puede volverse desmedido e, incluso, tornarse peligroso y mortal.

Ejemplos históricos, con sus respectivas salvedades sobre este enfermizo juego del gato y el ratón, han sido las muertes de John Lennon y Selena, a manos de un fan, el primero, y de una admiradora convertida en asistente, la segunda.

Y así como continuamente surgen nuevas estrellas en el firmamento del showbusiness, también se escriben nuevas historias de personas comunes que creen haber encontrado el significado de una vida vacía en la imagen de una figura pública.

Cuando es el aburrimiento o las fuerzas del orden las que impiden que estas situaciones empeoren, todo puede volver a la normalidad; pero cuando el destino mete sus manos, cualquier cosa puede pasar.

FUERA DE LA LEY

Cuando un acosador comienza a seguir a su objeto amado no cree estar haciéndole un daño, pero en realidad puede estar violando leyes que atañen a la vida privada de las personas, por lo que muchos han sido puestos tras las rejas al comprobarse la peligrosidad o infracciones cometidas.

- Leona Lewis. La cantante inglesa no tenía ni una semana de haberse instalado en su mansión de Los Ángeles cuando se dio cuenta que un sujeto la seguía por la calle y luego lo descubrió, observándola, parado frente a su casa.

El susto fue tal que Lewis volvió a Inglaterra y le pidió a su protector, Simon Cowell, que consiguiera un trabajo para su novio y que éste pueda vivir con ella (y cuidarla) en Estados Unidos.