Lindsay Lohan y Samantha Ronson en Paris, 15 de noviembre del 2008. (FOTO: AP/Thibault Camus)
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MONTERREY, Nuevo León - En el 2005 preocupó a sus seguidores con una imagen cadavérica, pero salió adelante.

Ahora parece que Lindsay Lohan ha caído de nuevo en las garras de la anorexia.

Se dice que la actriz de 22 años tiene un pacto de delgadez con su pareja Samantha Ronson, quien además la ha hecho recaer en las drogas y en la depresión, pues cada vez es más frecuente ver a una Lindsay enojada, agresiva y llorosa.

El pasado 28 de febrero, por ejemplo, el par de chicas fue al antro Bungalow 8, en Londres, para celebrar su aniversario y el cumpleaños de Joshua Ronson, hermano menor de la DJ.

Lindsay y Sam llegaron muy contentas, pero adentro comenzaron a discutir y la actriz terminó llorando en el baño del lugar.

Según una persona que se encontraba en el sitio, Lindsay y Samantha no tuvieron reparo en gritonearse.
 
Samantha le reprochaba que la estaba engañando y que estaba harta de que cada semana rompiera con ella a través de un mensaje de texto, mientras que Lindsay reclamaba que la hubiera dejado llorando sola en el baño.

Los amigos cercanos y familiares de la protagonista de Chicas Pesadas han comenzado a preocuparse por su salud. Dina y Ali Lohan le han pedido que regrese a vivir con ellas para así ayudarla a luchar contra la anorexia, pero Lindsay se niega a separarse de Samantha.

También se rumora que Lindsay, quien actualmente pesa alrededor de 43 kilos, de nuevo se está autoflagelando, pues ya han comenzado a aparecer cicatrices en sus muñecas, igual que sucedió en el 2005.

Una posible salvación para la estrella podría ser Warren Beatty. El actor y director quiere que Lindsay estelarice su próxima película pero, de aceptar, ella tendría que mudarse a una de las casas de Beatty, en los alrededores del lugar de rodaje, pues el director piensa que de esta manera podría tenerla controlada y así no faltaría cada día a filmar sus escenas.