Hugh Jackman. (Foto: AP/Mark J. Terrill)
1/1

A mitad de la gala, vestido con chaqué y bombín, parecía arrancarse con alguna referencia política, al decir: "el cambio finalmente ha llegado", pero en realidad se refería al retorno de los musicales entre los gustos del público.

Acompañado por Beyonce Knowles, interpretaron versiones de canciones de "Dreamgirls", "Grease" o "All That Jazz". Después aparecieron Vanessa Hudgens y Zac Efron, de "High School Musical", y Dominic Cooper y Amanda Seyfried, de "Mamma Mia!".

Para entonces Jackman había dejado claro que se trata de un comediante de primera. "No he visto 'The Reader'", admitió, en alusión a la polémica que siempre rodea a los Óscar por premiar a películas de escaso tiró entre el público.

O cuando bromeó con Mickey Rourke. "Mickey, sabes que tenemos un retraso con la señal de 30 segundos, pero lo podemos alargar a 20 minutos en tu caso", comentó en referencia a las conocidas salidas de tono del polémico intérprete.

Otro de los momentos hilarantes fue cuando Ben Stiller imitó a Joaquin Phoenix, quien ha anunciado su intención de abandonar el cine en pos de una carrera musical en el rap.

Con una barba falsa, gafas de sol y actitud autista, recreando la reciente aparición de Phoenix en el programa de David Letterman, el cómico se apuntó el gran "gag" de la noche en compañía de Natalie Portman.

También destacó la vena autoparódica de James Franco, quien retomó su papel en la comedia "Pineapple Express", junto a Seth Rogen, para interpretar un "sketch" en el que su personaje contempla al propio Franco besando a Sean Penn en "Milk". EFE