El cantante español Alejandro Sanz durante un ensayo antes de su presentación, 18 de enero de 2009, en la "Gala Inaugural Latina de 2009" en Union Station, Washington (EEUU). (FOTO: EFE/ ARMANDO ARORIZO)
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Fuera de libreto, anunció sin más palabras que su nombre a la estrella de la noche: Marc Anthony. Pero Jennifer López, esposa del cantante puertorriqueño, hizo valer el orden del programa y subió al escenario para "presentar al público" a su marido, como estaba anunciado.

Marc Anthony cantó rápido dos canciones y una tercera a pedido del público y se terminó el espectáculo en el inicio de una madrugada con temperaturas congelantes en la capital.

No hubo una reacción inmediata de Fonsi a su marginación del espectáculo.

La gala no figuraba entre los actos oficiales de las ceremonias y celebraciones por la asunción de Obama y fue más bien organizada por grupos hispanos para resaltar el protagonismo hispano en la política estadounidense.

El actor Tony Plana, participante de la serie "Betty la fea", adaptada del español a la televisión estadounidense, tomó ese caso para expresar su preocupación de que "esto no fuera una premonición de que los hispanos vamos a estar relegados en las prioridades del nuevo gobierno".

Pero Olmos, uno de varios que desfilaron pomposamente por la alfombra roja de ingreso a la estación, dijo que el hecho de la oficialidad "no cuenta".

"Lo que cuenta es que este es un acontecimiento de los hispanos para demostrar que somos parte activa de la vida de esta nación", afirmó al ingresar a la gala, que empezó casi con una hora de atraso.

Marc Anthony, quien arribó con su esposa Jennifer López de la mano, dijo que "todos participamos en la elección de este gobierno, todos recibimos con una gran expectativa el inicio del nuevo gobierno y todos esperamos que no nos defraude".

El español Alejandro Sans afirmó que no se había entrevistado personalmente con Obama pero "estar aquí me da la oportunidad de expresar mi gran esperanza" sobre las posibilidades de que las acciones del nuevo presidente conlleven beneficios para los 45 millones de hispanos que viven en Estados Unidos.