Los Angeles/EFE
— La 25 edición de los MTV Video Music Awards (VMAs), descafeinada pero salpicada de cierta acidez por los corrosivos comentarios de su conductor, Russell Brand, abonaron el terreno para la resurrección de su diva, Britney Spears, que logró los tres premios a los que aspiraba.La cantante estadounidense, de 26 años, se llevó los galardones al mejor vídeo del año interpretado por una mujer, al mejor vídeo pop y al mejor vídeo del año, los tres por su tema “Piece of Me".
Sin embargo, su esperado retorno al comienzo de la gala, anunciado a bombo y platillo, se limitó a un pequeño “sketch” cómico junto al actor Jonah Hill (“Superbad") y a dar el pistoletazo de salida.
La primera actuación de la noche la completó Rihanna, con una versión de su éxito “Disturbia” que combinó referencias a Eurythmics y The White Stripes, justo antes de que hiciera aparición por primera vez Brand, quien desde el comienzo apostó por un humor políticamente incorrecto.
Sus comentarios más provocativos se dirigieron hacia la política estadounidense, ya que pidió el voto para Barack Obama (“Por el bien del mundo”).











