LA HABANA, Cuba.— El juicio al polémico cantante de rock cubano Gorki Luis Águila quedó programado para hoy viernes, informó un grupo defensor de los derechos humanos que pidió la presencia de diplomáticos en la audiencia como observadores.
Según un comunicado de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHyRN), el líder de la banda Porno para Ricardo deberá comparecer ante un tribunal para enfrentar la acusación de "peligrosidad social", por la cual podría ser condenado a entre uno y cuatro años de prisión si es hallado culpable.
"Luego de investigar preliminarmente el caso, la CCDHyRN llegó a la conclusión de que Gorky Águila no ha cometido ningún delito específico conforme al Código Penal y espera que el juicio sea anulado", manifestó el director de la comisión, Elizardo Sánchez, quien firmó el comunicado.
El músico de 39 años fue arrestado el lunes cuando el grupo de corte underground, o contracorriente, se aprestaba a grabar los últimos temas de su próximo disco.
Consultado telefónicamente, Sánchez indicó que los diplomáticos han asistido en otras ocasiones a procesos, pues "se trata de juicios públicos".
Indicó que la presencia de observadores sería una garantía de que se respeten los derechos del músico y el procedimiento, el cual considera sin fundamento, y se ciña a la legalidad.
Porno para Ricardo no difunde sus canciones en los medios cubanos y sus conciertos suelen ser a puertas cerradas con letras burlonas que satirizan o insultan a figuras como Fidel Castro y a su hermano, el actual mandatario Raúl Castro.
Sánchez informó que tras permanecer aislado 72 horas, Águila recibió el miércoles la visita de su padre en la comisaría en que se encuentra confinado.
Un colega del músico, el guitarrista de su banda, Ciro Díaz, dijo que teme que el juicio no sea imparcial. "Es muy difícil que lo absuelvan", manifestó.
"Ya terminamos el nuevo disco. No sabemos si es por eso [que detuvieron a su compañero] o puede ser que es algo que viene cocinando desde hace mucho", agregó.
Aguila ya fue condenado a prisión en 2005. Su banda adujo que las autoridades fraguaron la acusación para dejarlo fuera de la filmación de la película Habana Blues (2005) sobre la floreciente música independiente en la isla, que entonces se realizaba. El delito juzgado entonces era por drogas.
El delito de "peligrosidad" se configura en Cuba contra aquellos que tienen antecedentes de conductas antisociales o actas policiales.











