Además de víbora, soy bruja. Se los dije: la relación de Myrka Dellanos sería más llamarada de petate que amor eterno, como la muy cursi nos juró y perjuró cuando se casó con el cara de trascabo ese. Ahora ya vieron, salió muy machito el sinvergüenza.
El martes nos enteramos de que estuvo detenido porque la agredió. ¿Lo pueden creer? Miren que con esa cara de bestia que se carga nadie hubiera creído jamás que fuera a hacer algo así. Ya nos dimos cuenta de que muchas veces detrás de esos rostros de "Yo no fui" se esconde un energúmeno de lo más bajo.
Pero no se preocupen, no voy a poner como ejemplo de estos a tipos como Cristian Castro, Fernando del Rincón y Oswaldo Ríos, para no manchar más su ya de por sí deteriorada reputación. Pues sí, ahora a este club de machitos se une uno más, el pusilánime de Ulysses Daniel Alonso, con quien Myrka se casó hace escasos cinco meses y a quien ridículamente lució en una portada de People en Español (por cierto, ¿cuánto apuestan a que dentro de poco tendremos de nuevo a esta loser en la tapa de esa publicación? Claro, con una historia absurda sobre lo que sufrió con el cara de —literalmente— ex reo). Eso les pasa a esas mujeres por meterse con muchachitos inmaduros.
¿Cómo se le ocurre pensar a Myrka que puede tener una relación sólida y tranquila con un tipucho al que le lleva casi 20 años? Ella es bella, exitosa (bueno, ya no tanto), tiene dinero, con sus años bien corriditos. Y se le ocurre involucrarse con un tontito de veintitantos años, inseguro, que no puede soportar que su esposa sea más inteligente (al menos eso queremos pensar) que él, y de seguro pobre. Ni hablar. Los errores se pagan caros y Myrka está pagando por ello. A ver con qué cuento nos sale más adelante, porque ya estamos viendo que le encanta la promoción, buena o mala, pero lo que le importa es que no nos olvidemos de ella. Por lo pronto, mi mejor recomendación para ella es que se lance a Catemaco; dicen que ahí las limpias son bien efectivas.
¡Yeah! ¡Ya tenemos nuestra versión latina de Michael Jakson! Sí, acertaron.
Ricky Martin no dejó que nos quedáramos atrás y nos dio la sorpresita de su domingo siete la semana pasada. ¿Qué les pareció la noticia? Yo tengo mis viborosentimientos encontrados. Sí, es cute que tenga a sus dos retoñitos, que ahora sea papá y bla bla bla. Pero el método que utilizó… mmm… como que es medio kinky. Es muy similar a los que hizo el weirdo de Michael Jackson, y no me gusta la idea de pensar que Ricky se puso en ese nivel.
Si es gay o no es irrelevante. Por lo menos, si es el caso, fue consecuente con su deseo de no estar con una mujer sólo para evitar ser la comidilla de medio universo. Pero eso de haber rentado a una mujer y haber pagado por los óvulos es algo que aún causa estupor entre sus seguidores (y no seguidores). No me imagino qué les irá a decir a los pequeñines cuando crezcan. Sólo falta que, como Michael, les tape el rostro con máscaras raras para que nadie sepa cómo son. Ahora, cuando esos niños le pregunten quién es su madre, ¿qué les contestará? “Son hijos de una desconocida y nacieron de un vientre rentado”. Júrenlo que algún día esos retoños querrán saber su origen y entonces veremos qué les responde Ricky.
¿Y qué onda con... RBD?
¿En verdad estos pobrecitos se la creyeron que su sueño (pesadilla para muchos otros) sería para siempre? Suponiendo que la noticia de la separación sea verdad —puesto que a mí me parece que es un sucio truco publicitario, tanto de Televisa como del mánager del sexteto, Pedro Damián—, ¿por qué están tan indignados los RBD si siempre han sabido que ellos no tienen, y nunca han tenido, ni voz ni voto en lo que a sus vidas como “artistas” se refiere? Y todavía Anahí se atreve a convocar a una marcha mundial.
¡Ay, cómo me hizo reír esa barrabasada! Con decirles que la semana pasada, en Nueva York, fueron 30 peladitos los que se reunieron para pedir que el grupo no se desintegre. Ahora sí que no me ayudes, compadre. A mí no me dejan de dar ternura todos ellos. Son de lo más ingenuos. Mira que conformarse con el amor que les da el público, a costa de que sus mánagers engorden y engorden sus carteras, es de apreciarse. A estas alturas, la más millonaria del grupo es Anahí, que dizque tiene tres millones de dólares. Pero eso porque se convirtió en empresaria. Con tanta explotación, un artista similar en Estados Unidos hubiera juntado esa cifra en tan sólo un mes. Pero si les gusta la mala vida, allá ellos.











