SAN FRANCISCO.— Aunque sus cuadros tengan un precio inalcanzable para la mayoría, la aportación artística y cultural que la pintora mexicana Frida Kahlo dejó a la humanidad se considera invaluable.
La fama universal de su rostro, que creció después de su muerte, ha hecho que su obra sea valorada en inmensas cantidades colocándola como una de las artistas más reconocidas y mejor subastadas del mundo.
El valor de cada uno de sus cuadros, que ya era sustancioso, se disparó a finales de la década de los ochenta en Nueva York cuando la cantante de pop estadounidese Madonna pagó un millón de dólares por la pieza "Autorretrato con Mono".
A partir de entonces, los cuadros que retratan su perturbador rostro han alcanzado un prestigio mundial sin cuestionamientos y su valor económico continúa en ascenso.
En el año 2006 el autorretrato "Raíces" fue vendido a un coleccionista anónimo en 5.6 millones de dólares, marcando un nuevo récord para la artista.
Hayden Herrera, historiadora de arte y autora de la biografía más completa sobre la pintora, trabajó en la organización de la exhibición titulada Frida Kahlo, del Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA por sus siglas en inglés) en homenaje a los cien años de su natalicio.
Durante la inauguración de la muestra, Herrera comentó sobre lo difícil que fue conseguir el préstamo de las obras.
"El trabajo de Frida Kahlo ahora tiene tanto valor que los coleccionistas no quieren prestarlo tan fácilmente, también porque la obra viaja constantemente creo que cada vez es más difícil ofrecer un show de Frida tan grande cómo éste", dijo a El Mensajero. "Fue un proceso largo y duro que me hace sentir tan feliz de verlo realizado", agregó.
Por la temática de su obra, Kahlo fue una artista de avanzada, a juicio de Lucía García Noriega y Nieto, directora del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Mueble del Centro Nacional para la Cultura y las Artes del Instituto Nacional de Bellas de Artes de México.
Hizo notar cómo Frida resulta atractiva para las "chicas de hoy, quienes buscan una identidad", pese a que inició a pintar hace casi ya 100 años. "Esto, incluso, se ha convertido en una cuestión de género", agregó.
Explicó García que esto obedece a que Kahlo buscó también en su tiempo una identidad y pudo plasmarla con claridad y fuerza. Fue una mujer liberada, con ideas propias, quien en la exploración de sí misma, dijo, "llegó al fondo del fondo".
García, quien dijo estar familiarizada con la obra de Kahlo desde hace 50 años y afirmó haber conocido a la propia artista, definió que como pintora Frida destaca por su "técnica, plástica y autenticidad".
"Yo creo que con esto [la exposición] mostramos una de las caras tan importantes que tenemos en México de una riqueza cultural enorme", expresó Carlos Félix, cónsul de ese país en San Francisco durante la apertura de la exposición del SFMOMA.
La exhibición –que además de las pinturas incluye una colección de fotos– ofrece al espectador una íntima semblanza del trabajo y la vida de Kahlo, aspectos que van siempre unidos.
El montaje incluye detalles sobre la temporada que Kahlo pasó en San Francisco, mientras su esposo Diego Rivera pintaba murales y ella se dedicaba a los retratos y autorretratos en una mucho menor escala. Algunos de éstos forman parte de la exposición.
"Siempre resulta una sorpresa ver las pinturas originales porque son mucho más fuertes, además te das cuenta de la escala. Nunca me he aburrido con estas pinturas, las veo, las analizo y siempre encuentro cosas que no había visto antes", comentó Herrera.
"Yo traigo mi corbata de ‘Las dos Fridas’ pero creo que toda la obra es muy rica por su diversidad, es decir, sus obras son muy distintas y es difícil escoger una favorita", expresó Félix.
Hayden Herrera dijo que su pintura predilecta es ‘Mi enfermera y yo’. "Adoro esa pintura y de hecho era una de las favoritas de Frida", concluyó .
*Con información de María A. Mejía y Francisco Barradas.











