Un abogado de Britney Spears dijo que no buscará extender una orden de restricción contra Osama ‘Sam‘ Lufti, pero que ello no significa que la estrella pop quiera a su otrora amigo de vuelta en su vida.
"Britney ha dejado claro que no quiere ser más hostigada o contactada en ningún modo por Osama ‘Sam’ Lufti, ni ahora ni en cualquier momento en el futuro", dijo el miércoles el abogado de Spears Samuel D. Ingham III en una declaración.
Lufti, por el momento, parece estar dispuesto a cumplir los deseos de Spears.
La noche del miércoles difundió el siguiente comunicado: "El Sr. Lufti y la Sra. Spears han acordado mutuamente y en privado que no es necesaria una audiencia o una orden en este momento".
Se negó a hacer más comentarios.
Los abogados de Spears y su padre, James, comparecieron ayer en un tribunal en Los Ángeles para actualizar a un juez sobre su tutela.
James Spears seguirá teniendo el control sobre las finanzas y asuntos personales de la estrella pop hasta que acabe el año.
La juez del Tribunal Superior de Los Ángeles Reva Goetz extendió la tutela de James Spears sobre su hija por lo que resta de 2008.
Goetz abrió la audiencia diciendo que la cantante "acordó a regañadientes" extender el acuerdo, y programó una próxima audiencia para octubre.
El padre de Spears asumió el control sobre la vida y los bienes de la cantante a principios de año, tras una serie de incidentes prominentes de comportamiento errático que llevó a la artista en dos ocasiones al hospital.
Spears desde entonces ha dado señales de mejoría, llegando a un acuerdo en la disputa por la custodia de sus hijos con su ex esposo Kevin Federline, apareciendo exitosamente en televisión y trabajando este verano en un nuevo álbum.
Ni Spears ni su padre comparecieron ante la corte.
También ayer estaba programada una audiencia sobre la orden de restricción temporal que mantiene a Lufti alejado de la cantante. La orden, emitida a principios de este año, exige que Lutfi se mantenga a, por lo menos, 750 pies de Spears o de su casa.
Lufti, quien se describía a sí mismo como un amigo y a veces mánager de Spears, representó uno de los más extraños giros en la caída de Spears a principios de año. La madre de la cantante lo acusó en documentos de la corte de mantener a su hija como rehén en su propia casa, de drogarla y de tomar el control de sus finanzas.
Lufti fue parte de la vida de Spears en momentos en que la estrella tuvo un comportamiento errático que incluyó fotografías sin ropa interior, apariciones públicas en las que lució aturdida y dos hospitalizaciones.
El padre de Spears tiene el control sobre la vida personal y financiera de su hija de 26 años.
Ese poder anula la necesidad de una orden restrictiva contra Lufti porque el papel de James Spears como tutor le permite decidir quién ve a su hija, según la declaración de Ingham.
James Spears sirve como asesor designado por la corte que representa los intereses de la cantante en el caso de su tutela.
"Durante la tutela temporal, los tutores tienen el poder de asegurar que Lufti no le cause más daño a Britney", escribió Ingham.
La audiencia del jueves originalmente se programó para decidir si la tutela debe hacerse permanente. Pero hace unas semanas la juez Reva Goetz decidió que consideraría en vez otros asuntos.
No está claro por cuánto tiempo permanecerán Spears y sus bienes bajo el control de su padre, pero Ingham escribió que no espera que los sentimientos de la artista por Lufti cambien.
"Si el Sr. Lutfi intenta de cualquier modo contactar a Britney una vez concluya la tutela temporal, Britney ha dejado claro que tomará todas las medidas legales adecuadas", advirtió.











