Un juez de Los Ángeles autorizó ayer que la cantante Britney Spears pase más tiempo con sus hijos gracias a la recuperación de la artista, que estuvo ingresada en un hospital psiquiátrico a principios de año.
El tiempo que pasará Spears con sus dos niños será "más del que ha sido", aunque esta modificación en el régimen de visitas no se ejecutará de forma inmediata, explicó Mark Vincent Kaplan, el abogado de su ex marido Kevin Federline.
Federline tiene la custodia total de los dos hijos de la pareja desde enero pasado, aunque su abogado aseguró que "el objetivo de Kevin y su esperanza es que los dos participen activamente en la vida de sus niños".
Los padres de Britney se mostraron muy satisfechos de los progresos de su hija y "apreciaron mucho" el reconocimiento del tribunal por estos avances.
El proceso por la custodia continuará con otra vista oral el 15 de julio.
Spears llegó ayer tranquila al juzgado y a diferencia de otras veces no hubo fanáticos gritando, ni pancartas, ni persecuciones en auto.
Ataviada con un vestido café de lunares y un suéter blanco, Spears entró al tribunal escoltada por un puñado de personas, incluidos sus padres y el abogado Blair Burke. Federline, en un traje beige a rayas, llegó 15 minutos después acompañado de su abogado y el vocero Elliot Mintz.
Momentos después que el juez Scott Gordon tomó el juramento de ambos, los abogados le pidieron que retirara a los reporteros de la sala, moción que Gordon concedió.
Las docenas de personas que vieron llegar a la cantante en el asiento frontal de pasajeros de una camioneta Land Rover blanca se quedaron afuera esperando. Pero aun este grupo de fotógrafos, reporteros, agentes de policía y potenciales miembros del jurado no se compara con el circo que rodeó a Spears en enero durante su viaje hasta el juzgado, cuando llegó en un vestido corto negro y zapatos dorados de plataforma y se fue antes que la audiencia comenzara.
Han pasado tres meses desde que Spears salió de un hospital psiquiátrico y fue perseguida en auto por una ola de paparazzi. Pero en las semanas que siguieron Spears mantuvo un bajo perfil evitando las cámaras, pasando más tiempo con su familia y hasta alcanzando el éxito como actriz invitada de la serie televisiva de CBS How I Met Your Mother.
Durante ese periodo la atribulada estrella pop de 26 años ha estado bajo la tutela de su padre, James Spears, a quien la corte dio control de sus asuntos personales y financieros.
Federline ha tenido la custodia de los dos hijos de la pareja —Sean Preston, de 2 años, y Jayden James, de 1— desde enero, cuando la policía respondió a una llamada de emergencia y se presentó en casa de Spears luego que esta se negó a entregarle a los niños a Federline.
Spears fue llevada en ambulancia a un hospital tras el incidente. Sus derechos de visita se suspendieron, pero los ha ido recuperando gradualmente en los últimos meses.
La audiencia del martes incluiría la discusión de una evaluación psiquiátrica de Spears, dijo una persona cercana al caso que no estaba autorizada a hablar públicamente y solicitó anonimato.
Gordon podría modificar el acuerdo de visitas de la pareja en base a la reciente conducta de la artista, dijo la persona.













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