Las cosas han cambiado para América Ferrera en los casi dos años que tiene de ser Betty en Estados Unidos.
La actriz de 24 años se ha convertido en uno de los rostros más reconocidos de la televisión, aparte de ganar múltiples premios, como el Globo de Oro, del Sindicato de Actores de la Pantalla (SAG) y el Emmy, el primero para una latina en papel protagónico.
Su trabajo en la serie ya ha rebasado las fronteras con transmisiones en diversas partes del mundo y ahora se verá en México.
La primera temporada de Ugly Betty, producida por Salma Hayek, llega el 1 de mayo por el canal Sony (de cable), luego de ser retrasada en múltiples ocasiones por asuntos legales que parecen tener origen en los derechos de transmisión.
Ferrera, quien recibe a la prensa de todo el mundo en el set de la serie en Los Ángeles, ha tenido otros reconocimientos más allá de los que tienen que ver con su actuación.
"Es un gran honor haber sido nombrada Mujer Hispana del Año. No sé cuál sea el criterio o lo que hice para merecerlo, ya que sólo hice mi trabajo, pero sí me siento orgullosa de estar en un show que va más allá del entretenimiento, que abre las fronteras", expresó emocionada.
"Soy muy afortunada de venir cada mañana y hacer lo que amo y sentirme parte de algo que afecta las cosas más allá del mundo de la televisión".
Lo que más enorgullece a la actriz es que el programa deja atrás la representación común que tenían los hispanos en la televisión.
"No tenemos los estereotipos de una familia latina. Lo más importante de Betty y el show es que el personaje no se centra en ser latina. No trae etiquetas que lo dicen, no tiene maracas ni canta ‘La cucaracha’ en cada capítulo", asegura.
La serie, que termina su segunda temporada en Estados Unidos en mayo y ya fue renovada para una tercera, va más allá del público latino.
"Cuando aceptas la diversidad sin etiquetarla, y ya no es un shock que una mujer hispana sea la protagonista de un show, es cuando pienso que se ha logrado un progreso", agrega.
Ferrera quiere disfrutar por el tiempo que dure el personificar a un personaje como Betty, que le ha dado tantas satisfacciones en muchos niveles.
"Me ha abierto tantas puertas. Aunque claro que no tengo tiempo para hacer nada más que este show. Veo este personaje como alguien que me nutre, no sólo como actriz, sino como persona. Quiero aprovecharlo por el tiempo que dure", cuenta.
Ahora la actriz, hija de padres hondureños, no puede tener anonimato cuando sale a la calle.
La bonita vs. la feaAunque ante millones de televidentes el personaje de Betty Suárez no tiene la apariencia de una modelo de pasarela, la actriz disfruta vistiendo de manera más glamorosa cuando se requiere.
"Me encanta arreglarme. Sentirme bonita y asumir diferentes roles. He hecho algunas sesiones fotográficas para portadas de revistas. Cada vez que me veo en la portada es como otro personaje para mí, como si fuera Betty. Ambas son versiones extremas de lo que soy. Es divertido vestirse para ser Betty y divertido vestirse para una alfombra roja. No soy ninguna de las dos en la vida real", dijo.
Aunque luce diferente con sus grandes anteojos, los frenos y el peinado de Betty, la actriz no tiene que pasar mucho tiempo en la silla de maquillaje.
Ferrera toma con mucho humor poder convertirse en "fea" tan rápido.
"Me encantaría poder decir que son horas, que tengo que llegar al set con horas de anticipación. Ya lo tenemos como ciencia, toma como 30 minutos ahora", cuenta entre risas.
Antes de ser Betty, América Ferrera era una de las cuatro protagonistas del modesto éxito de taquilla The Sisterhood of the Traveling Pants.
Su regreso a la pantalla grande se producirá este verano, con la secuela de esta película.













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