Eduardo Verástegui admira un cartel religioso afuera de una clínica de abortos en Sacramento. (FOTO: Aracely Ortega/La Opinión)
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El actor, un ferviente católico, explicó que hace seis años se hizo la promesa de no hacer ninguna película que ofendiera su fe, su familia y a la comunidad hispana. Incluso creó la fundación Manto de Guadalupe a través de la cual ayuda a menores de edad embarazadas para que no aborten, ofreciéndoles alternativas. Su última película, Bella, tomaba una postura en contra del aborto y fue un moderado éxito comercial gracias, en parte, al apoyo que recibió de grupos religiosos.

Quienes están a favor de la iniciativa 4, como la Asociación de Enfermeras de California, aseguran que si se aprueba la iniciativa 4, las jovencitas menores de edad embarazadas podrían poner su vida en riesgo al practicarse abortos en México o en lugares que no tienen una calidad sanitaria adecuada.

Pero Verástegui critica que muchas de las clínicas de abortos se encuentren en barrios habitados por hispanos y minorías.

"Donde yo viv,o a 15 minutos hay un barrio latino y en una milla hay nueve clínicas para hacer abortos. En una sola cuadra hay cuatro clínicas. Entonces nos vamos a estas clínicas y hablamos con niñas embarazadas latinas que van a abortar. Les decimos que no están solas, que las vamos a ayudar y les damos seguimiento a sus casos".

El propio actor dice que se para afuera de las clínicas que practican abortos, estaciona su auto y cada vez que va a entrar una jovencita, les pide unos minutos y les explica a través de un video en su computadora portátil lo que considera no les explican en las clínicas. "Gracias a Dios en los últimos tres sábados, más de 10 bebés se han salvado", expresó.