Londres
Gabriel García Márquez siente una "enorme fascinación por el poder", según el británico Gerald Martin, que publicó ayer en el Reino Unido lo que la editorial Bloomsbury califica de "primera biografía autorizada" del novelista y premio Nobel de Literatura colombiano.
"Él ha querido ser siempre testigo del poder y es justo decir que esa fascinación no es gratuita, sino que persigue determinados objetivos", explica Martin, quien cita como ejemplo su interés en la supervivencia de la revolución cubana o el logro de la paz en Colombia, lo cual explica también sus entrevistas con diversos presidentes de su país natal.
"En los año setenta, (Gabo) fue un activista muy directo, un partidario de la revolución cubana y de sus aventuras africanas", señala Martin en declaraciones a Efe con motivo de la aparición de "Gabriel García Márquez: A Life".
"Pero el mundo ha cambiado desde entonces -agrega- y sus aspiraciones políticas son ahora más defensivas, como, por ejemplo, proteger la revolución (cubana), en la que ve un símbolo de la independencia y la dignidad latinoamericanas".
Para el biógrafo, que ha publicado, entre otros, ediciones críticas de "Hombres de maíz" y "El señor presidente", de Miguel Ángel Asturias, García Márquez es en cualquier caso "claramente un personaje icónico íntimamente relacionado con el acontecer político e histórico de América Latina".
Preguntado por lo que muchos consideran como excesiva proximidad al líder cubano Fidel Castro, Martin recuerda que también "se ha relacionado con (el ex presidente del Gobierno español) Felipe González o con el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, pero "todo el mundo se fija sólo en su relación con Castro".
Martin explica que ha escrito una biografía cronológica del autor de "Cien años de soledad", pero al mismo tiempo ha querido que el libro fuese "una narración de agradable lectura" de forma que cada párrafo llevase al siguiente, un poco en imitación del biografiado.











