Lo mismo pasa con aquellas propiedades que ya están zonificadas para albergar industrias, entidades relacionadas con la salud pública, la educación o para ofrecer servicios religiosos. Si se hallan bien ubicadas, su valor se incrementará constantemente.

Como ejemplo podemos citar toda propiedad inmobiliaria que esté junto a la costa o que tenga acceso al mar. Su valor será siempre superior a otra propiedad, similar en características pero que no tenga esa ubicación geográfica.

Yendo aún más lejos, pongamos como ejemplo un edificio de apartamentos que esté ubicado junto al mar. Aquellas unidades que gocen de una vista directa e ininterrumpida al agua serán más codiciadas y tendrán más valor en el mercado que las que no gocen de ese privilegio; inclusive, aquellas que estén en los pisos superiores serán, a su vez, más deseadas y su valor mercantil será mayor que las que se encuentren en los pisos inferiores; y todo ello debido a que el mar es irrepetible, irreproducible e insustituible.

Si usted está activo en el mercado inmobiliario, considere bien sus decisiones. Analícelo todo y asegúrese de que la propiedad va a satisfacer plenamente sus necesidades; pero siempre tenga presente: ¡ubicación, ubicación, ubicación!

J. A. ‘Tony’ Ruano es autor del libro ‘Bienes raíces. Manual práctico de compra, venta y administración’. Escriba a: tony@ruanobrokers.com.