Reportaje especial EFE
— La llegada de un nuevo miembro a casa revoluciona los sentidos de los futuros papás y del resto de componentes de la familia. El ajuar del bebé se convierte en el objetivo principal una vez que han pasado los primeros meses.Cuando estamos hablando del primer hijo, nieto, sobrino, o primo no queda más remedio que racionalizar las compras. Es inevitable que haya un aluvión de regalos que no sean del todo prácticos, y sólo sirven para llenar la casa de objetos inservibles.
Lo primordial en la habitación de un bebé es que exista un entorno delicado y relajante, que invite al descanso y a la tranquilidad, de tal manera que no distorsione el sueño del pequeño.
El color de las paredes es fundamental para crear ese ambiente. Hay composiciones unisex para evitar que se identifiquen con un niño o una niña: el amarillo suave, los tonos verde palo, los ocres combinados con papel pintado o con una cenefa amplia con dibujos infantiles permiten crear un lugar acogedor donde instalar la primera cuna.
Los cuadros forman parte también de la decoración de una habitación infantil, por esta razón no hay que descuidarlos como elementos que alegran y dan viveza a las paredes.
Los niños provocan roces con los juguetes o con sus zapatos en ellas, por esta razón es muy recomendable que la pintura o el entelado sean lavables.
José Antonio Sánchez, directivo de la firma “Luna Lunera”, señala que la intención, “es crear un ambiente que ofrezca por igual calidez y confort”.
Los creadores de “Luna Lunera” señalan: “Nuestros hijos crecen y las cunas se transforman en pequeñas camas en el momento en el que la edad del niño le permita mayor libertad de movimientos. De esta manera, un mismo elemento dura varios años”.
Esa es la razón que les ha llevado a crear cunas transformables, a las que se les retiran las barras laterales para convertirse en una camita de la que no resulta difícil bajar.
Los lacados en blanco con dibujos pintados están desplazando esta temporada a las maderas tradicionales. El sentido práctico nos debe guiar a la hora de vestir la cuna. Es fundamental que las telas se laven fácilmente.









