Halloween es una fiesta muy esperada por los niños. Disfrazarse como sus personajes favoritos los emociona, al igual que el colectar dulces por la noche. Pero para que la noche de fiesta no se transforme en una tragedia, las autoridades del orden público instan a los padres a tomar ciertas medidas de precaución.
De acuerdo con Cecco Secci, portavoz del Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles, una de las recomendaciones más importantes es vestir al menor con un disfraz elaborado con textiles resistentes al fuego, debido a que algunas ornamentaciones de Halloween incluyen veladoras encendidas.
"Para evitar quemaduras hay que decirle al menor que no debe acercarse a este tipo de adornos" , dijo Secci. "También hay que explicarle que debe arrojarse al suelo y rodar varias veces sobre el pavimento o el pasto en el caso de que su disfraz se prenda en llamas".
Si el niño o la niña escogió un disfraz oscuro, el bombero recomendó pegar una cinta reflectora en la parte delantera y posterior del traje, así como en los zapatos y accesorios para facilitar su visibilidad en la oscuridad de la noche.
Llevar una linterna encendida en la mano, así como lucir collares fosforecentes se hace también esencial, dijo el experto.
Estas recomendaciones son primordiales, debido a que las estadísticas siempre muestran un leve incremento de atropellos por vehículos en movimiento entre las 4:00 y 8:00 p.m. del día de Halloween.
Las caídas —también comunes en la noche del trick or treat— se evitan con trajes a la altura de los tobillos, que no incluyan capas ni accesorios demasiado largos.
Secci explicó que las máscaras completas (elaboradas con un material de plástico blando) no son apropiadas para los niños. La más convenientes son las de plástico duro, que sólo cubren parte de sus rostro y tienen orificios por donde pueden ver y respirar.
La oficial Rosario Herrera, del Departamento de Policía de Los Ángeles, indicó que para evitar el secuestro o la perdida de un niño los padres tienen que explicarle a los pequeños que deben de caminar solo por los sitios iluminados y en compañía de un adulto; que no acorten camino por parques ni callejones; que no ingresen a las casas para recibir los dulces, como tampoco acercarse a personas que desde un auto les ofrecen dulces.
"Como los niños muy chicos no entienden todavía sobre este tipo de peligro, es importante que los adultos los lleven tomados de la mano durante todo el recorrido y no los pierdan de vista cuando se acercan solos a las puertas de las casas donde reciben los dulces", dijo la oficial del orden público.
Indicó que también es conveniente marcar los disfraces de los más chicos con su nombre, número telefónico y dirección.
Por motivos de seguridad, la oficial Herrera señaló que se deben evitar los disfraces que incluyen pistolas que pueden confundirse con las reales. De tenerlas, es importante que los padres expliquen a los niños que no deben desenfundarlas ni apuntarlas hacia las personas o un oficial de la policía.
También hay que decirles que solo pueden comer los dulces que hayan sido revisados por papá y mamá.
Paula Partch, dietista registrada del Hospital San José de la ciudad de Orange, señaló que para evitar los dolores de estómago causados por exceso de ingestión de caramelos y chocolates es importante que al llegar a casa los padres limiten el consumo de dulces en los niños.
"De haber recogido muchos caramelos hay que pedirle al menor que seleccione los que más le gustan y el resto donarlos a un parque u organización no lucrativa.
Debido a que los accidentes con peatones se incrementan en la noche de Halloween, el bombero Secci llamó a conducir con más atención durante el retorno a casa esta noche.
El bombero denotó que en la fiesta de Halloween los padres tienden a poner toda su atención en los más chicos, pero ¿qué de los jovencitos? A ellos, dijo, hay que ponerles aún mucha más atención. Particularmente, si van a festejarla con amigos en parques temáticos y fiestas donde pueden tener acceso a bebidas alcohólicas.
Y como este año Halloween cayó en un día que se presta para que los adultos también vayan a fiestas, Secci recalcó que los padres deben ser también responsables con el consumo de licor.