La mayoría de los niños en Estados Unidos han regresado a clases. Y la mayoría de éstos llevarán en su mochila, además de libros, cuadernos y lápices de colores, un teléfono celular con GPS, con el que sus padres quieren controlar sus movimientos.
Cerca del 60% de los adolescentes estadounidenses tienen su propio teléfono celular, según un estudio de la compañía U.S. Cellular que hace saltar las alarmas porque cada vez son más los menores que entran en el mundo de las tecnologías celulares, y a edades más tempranas.
Pero además, ya no sólo son los niños los que piden tener su propio teléfono para emular a los mayores, sino que los padres han visto en los modelos de última generación, que incluyen GPS, una manera de controlar a sus hijos.
Estos teléfonos ofrecen un mapa en tiempo real de la situación del pequeño que permite a los padres ver dónde está o dónde ha estado. También tienen la opción de recibir una alerta si el muchacho va más allá de los límites de un mapa previamente establecido.
En los próximos tres años, el 54% de los niños estadounidenses de entre 8 y 12 años tendrán celular, según datos de la empresa de investigación de tecnologías, Yankee Group, facilitados por el Centro de Medios y Salud Infantil.
PROS Y CONTRASEste Centro, dedicado al estudio del impacto de las nuevas tecnologías en los menores, advierte de los pros y contras de tener celular a edades tan tempranas porque, si bien se puede recurrir a ellos ante una necesidad, también pueden ser fuente de peligros.
Los expertos señalan que nadie duda de la importancia de poder localizar a los niños inmediatamente, pero advierten que estas tecnologías pueden causar adicción, problemas de autoestima y de rendimiento escolar.
Además, alertan que cada vez más adolescentes no pueden vivir sin el teléfono y el envío de mensajes a sus amigos es constante. "Cuantos más amigos tienen más dependientes se sienten del teléfono, de las llamadas y de los mensajes", incluso por la noche, indican.
Desde este Centro recomiendan que los padres supervisen el uso que hacen sus hijos del celular y les expliquen cómo utilizarlo correctamente, sobre todo en el caso de los más pequeños.
También que les hagan comprender que, al igual que en la internet, los teléfonos celulares han comenzado a ser un instrumento para los estafadores y los depredadores sexuales.
Por eso piden a los padres que establezcan unas pautas de cómo contestar sólo a las llamadas de números conocidos y no responder a mensajes de extraños.
"Para los padres es importante sentir que sus hijos están a salvo y la tecnología puede ayudar a ello", dijo Joe Kelty, de Consumers Union of U.S. Sin embargo, "como cualquier otro producto hay que saber usarlo adecuadamente", agregó.









