Muchos hombres creen que el ser excelentes proveedores los convierte automáticamente en extraordinarios padres.
Esto no sólo es irreal, sino que, además, el que los padres sólo se preocupen por la manutención de los hijos y estén completamente alejados de su crianza puede tener un impacto negativo en su salud emocional. Así que no dude más, no deje pasar más tiempo empiece ya a involucrarse en su formación.
Luis Adrián Aldrete Quiñones, presidente del Instituto de la Familia (IFAC), asegura que cuando los papás se involucran en el cuidado de los hijos, estos se convierten en adultos con una mejor capacidad de brindar afecto y protección no sólo a su familia sino a todos los que los rodean.
En cambio, aseguran terapeutas de familia, cuando están ausentes, en la adultez pueden presentar dificultad para relacionarse con otros, mostrar resentimiento a todo y a todos, y padecer depresión y ansiedad.
María Enriqueta Fonseca, terapeuta de la Clínica del IFAC, explica que culturalmente se ha impuesto que sea la madre quien se encargue de la crianza de los hijos, y el padre de su sustento.
Esto, explica, ha ocasionado que el papá no se preocupe de la formación de los hijos ni se sienta culpable de no participar en ella, lo que, a su vez, dificulta que estén conscientes de la importancia de que estén inmiscuidos en este proceso.
"Los papás no se hacen cargo y están ausentes de la crianza de sus hijos porque delegan esta labor a la madre, además carecen del aprendizaje que se requiere para realizar esta tarea", precisa José de Jesús González, terapeuta de familia del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social.
En la página de internet de Child Care Aware, programa de la Asociación Nacional de Agencias de Recursos y Referencias de Cuidado de Niños de Estados Unidos, se indica que para muchos padres resulta difícil involucrarse en la vida de sus hijos debido a sentimientos de incompetencia o la noción de que las madres saben más sobre el asunto.
Pero, se aclara, la relación y el amor que pueden brindarle a sus hijos es importantísimo para que gocen de una autoestima alta y tengan éxito en todos los ámbitos en los que se desenvuelven.
Reproducción de modelos
Aldrete Quiñones, también terapeuta de familia, indica que el que los varones tengan dificultades para vincularse con sus hijos tiene que ver con lo que han aprendido en su propia familia, es decir, lo que hacen es reproducir el modelo.
"Son padres que no tuvieron acceso a modelos que les enseñaran vínculos cercanos y afectuosos con sus hijos", puntualiza.
Menciona que el modelo puede dejar de reproducirse si durante la infancia de los niños hay figuras rescatadoras.
"Es decir, un varón, ya sea un abuelo o un tío, que haya participado en la educación de los niños o incluso la propia masculinidad de la madre. Se trata de mamás que tienen los recursos de brindar a los hijos un panorama amplio de lo femenino y masculino".
Asegura que otra razón por la que los padres están ausentes es porque se da el caso de mamás que limitan el espacio de los papás, lo que ocasiona padres distantes y disminuidos.
Cuando sí están
González aclara que la presencia del varón en la crianza de sus hijos es fundamental en la formación de su personalidad.
Cuando el papá no se involucra los niños carecen de una figura masculina con la cual identificarse, mientras que a las niñas les falta una figura masculina a partir de la cual diferenciarse en su femineidad.
Otro problema que el experto destaca es que los hijos no aprenden a modular sus afectos y a expresarlos.
El especialista menciona que además es necesaria para que los hijos adquieran habilidades masculinas, como la responsabilidad, tenacidad, responsabilidad, resolución de problemas el éxito, entre otras.
"Cuando la mamá los educa les transmite sus capacidades, si el padre padre también participa éstas se suman, en cambio si está ausente se restan. Así que cuando el papá no se inmiscuye en la educación de los hijos se da una perdida en el repertorio de habilidades".
Balance
Los expertos coinciden en que lo que impera en las familias es la ausencia del padre en la crianza de los hijos, sin embargo, cada vez existen más papás preocupados e inmiscuidos en ella.
Para Fonseca esto es generacional. "Hace 20 años era impensable el que los padres se hicieran cargo de los hijos, ahora sucede con más frecuencia y esto tiene que ver con el mayor acceso de las mujeres al ámbito laboral".
Aldrete Quiñones indica que los papás deben de hacer un balance de sus prioridades.
"Es necesario que se pregunten qué es más importante: su trabajo o sus hijos. El que el papá reconozca como prioritario el vínculo de afecto que debe tener con su hijo es un muy buen primer paso.
"Después debe actuar en consecuencia. Esto significa que tiene que buscarse espacios, ya sean educativos, deportivos o recreativos, para pasar tiempo con sus hijos, el cual tiene que ser de calidad".
González menciona que los papás deben estar claros que es irrenunciable apartar tiempo para los hijos.
"Tienen que darse tiempo, interesarse y responsabilizarse de ellos. Deben ejercer la función de padres, lo cual implica un esfuerzo de aprendizaje".
Qué hacer
En la página de internet de Child Care Aware se indica que cuanto más tempranamente el papá se involucre en la vida de su hijo será mejor.
"Muchos padres quieren involucrarse en el cuidado de su bebé, pero posiblemente no hayan tenido mucha experiencia con niños en su primera infancia y sientan inseguridad sobre que tienen qué hacer. Pueden sentirse inseguros y poco diestros. La mejor forma de superar estos sentimientos es aprender haciendo", se explica.
Se les aconseja comenzar cargando al bebé en sus brazos y hablarle para que vaya conociendo su voz, así como leerle y cantarle en voz alta.
También puede jugar con él, tocarlo y bañarlo.
"A medida que pase más tiempo con él comenzará a comprender las diferencias entre el llanto para pedir comida, un pañal limpio o el deseo de dormir".
Cuando el bebé esté irritado se le recomienda probar diferentes formas de calmarlo.
"Es importante que no tenga miedo de seguir tratando, aun cuando la mamá ofrezca tomar las riendas.
"Todos los padres tienen diferentes formas de interactuar con sus hijos, y usted encontrará la que mejor le funciona".
Cuando ya no son bebés
Una vez que el hijo ha pasado las etapas de bebé, lactante y niño de edad preescolar algunos papás no saben cómo conectarse con su hijo.
En la página de internet de Child Care Aware se les aconseja crear ritos diarios para participar en la vida de los hijos.
Por ejemplo, pueden llevarlo a la escuela y en el camino platicar con él, lavar los platos juntos después de la cena o jugar un juego.
"Es importante conectarse diariamente a fin de compartir y mantener su relación en un estado de desarrollo", se precisa.
Se explica que las oportunidades para que los padres estén con sus hijos pueden presentarse durante momentos programados y no programados. Es decir, los papás también tienen la posibilidad de involucrarlos cuando van a la ferretería o a la gasolinera a echarle aire las llantas del auto.
"Estas experiencias permiten que su hijo explore, aprenda, haga preguntas y forme un fuerte lazo con usted. Lo importante es simplemente pasar tiempo juntos".
VALORES
Pase tiempo con ellos
Para involucrarse en la crianza de sus hijos los papás pueden:
-Llevar a su hijo a la escuela, ya sea a pie o en automóvil.
-Asistir a las conferencias en la escuela de su hijo.
-Leerle.
-Establecer ritos o costumbres relacionadas con sus viajes de negocios, por ejemplo, hacer juntos la maleta o escribirse notas especiales.
-Mantener un lazo con la escuela o programa de cuidado de su hijo mediante visitas y trabajos de voluntariado.
-Hacer preguntas específicas a su hijo sobre sus actividades diarias.
Fuente: Child Care Aware, programa de la Asociación Nacional de Agencias de Recursos y Referencias de Cuidado de Niños de Estados Unidos.
En la adolescencia
Si no ha participado en la crianza de sus hijos, y ellos ya son adolescentes, Luis Adrián Aldrete Quiñones, presidente del Instituto de la Familia aconseja hablar con ellos y decirles: "Me he dado cuenta que no he estado cerca de ti, pero no quiero dejar pasar más tiempo".
La idea es que entre padres e hijos se pongan de acuerdo para establecer un vínculo, pues forzarlo sería contraproducente.
Además, es importante que los papás tengan claro que adolescentes necesitan cierta distancia de ellos y si repentinamente intentan involucrarse en sus vidas pueden sentir que están invadiendo su territorio.