La oferta cinegética se diversifica en Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas, que fue llamada Nueva Santander por sus fundadores españoles, y que hoy hace una gran apuesta para tomar su lugar en el mapa turístico de México.
Amplios ranchos en los alrededores de Ciudad Victoria, centro geográfico y político de Tamaulipas, y a lo largo de la frontera con Estados Unidos, reciben a ávidos cazadores en pos de una presa, ya sean aves como la perdiz o mamíferos como el venado cola blanca.
Un cazador no suele escatimar en su objetivo y puede invertir hasta 84,000 pesos mexicanos (unos 6,000 dólares) para pagar un paquete que incluye desde las armas, los permisos para usarlas, hasta un hospedaje en cinco estrellas con todo incluido por una estadía de una semana.
La pesca, especialmente la deportiva —en la que los peces son devueltos al mar—, completa la gama de oferta turística de Tamaulipas, estado del noreste de México que recibe cerca de 1.2 millones de visitantes por temporada.
Tamaulipas presume tener oferta para todo el año gracias a su geografía, vasta en montañas —aquí nace la Sierra Madre Oriental— y ríos, como el San Marcos, y su innegable cercanía con el Valle de Texas, la hace atractiva para la inmensa mayoría de los visitantes.
Muchos turistas son los llamados winters, personas mayores que cruzan la frontera en campers, autos con casa móvil, y que representan un mercado de unos 130,000 visitantes al año a los cuales Ciudad Victoria les ofrecerá pronto todos los servicios de viaje.
Por apenas 500 pesos (unos 35 dólares) una pareja puede visitar la Sierra Madre Oriental para practicar el senderismo y lanzarse por una tirolesa de 280 metros; al final de la jornada la típica comida mexicana les espera para completar la excursión.
El abanico es tan amplio como las vacaciones. Se puede optar por tomar los binoculares y observar las aves en la reserva de la Biósfera de El Cielo, que en sus 144,539 hectáreas alberga 453 especies diferentes de aves.
Está además de la posibilidad de ciclismo de montaña, el campismo y la espeleología. La Secretaría de Desarrollo Social de Ciudad Victoria considera que una pareja que llega a la zona para hacer estas excursiones, debe tener un presupuesto de unos 700 dólares (unos 10,000 pesos) por una estancia de siete días, con el hotel y las comidas.
A pesar de la fuerte competencia que representa el estado vecino de Veracruz, Tamaulipas ha comenzado a desarrollar, con una oferta de 17,000 habitaciones, un nuevo destino de playa llamado La Pesca, toda una promesa para personas de tierra adentro, como los habitantes de Nuevo León, con su capital Monterrey, que ahora tendrán las playas del Golfo de México a sólo cuatro horas por carretera.
Playa Bagdag, situada cerca de la frontera y muy cerca de Isla del Padre, Texas, Estados Unidos, y Playa Miramar, en Tampico, son por ahora los lugares más visitados; en tanto el destino de La Pesca alcanza un esplendor tipo Acapulco o Cancún, los famosos balnearios del Pacífico y el Caribe mexicanos, respectivamente.
En Ciudad Victoria el visitante encontrará una apacible comunidad de unos 400,000 habitantes que sin el estrés de las grandes ciudades se va de fin de semana a gozar del agua de sus presas y sus cascadas de la sierra para mitigar un calor que en verano puede superar los 40 grados centígrados.
La presa Vicente Guerrero, a media hora de camino, es un paseo habitual e incluye una jornada de pesca de lobina que se puede cocinar en su ribera. La geografía ha sido bondadosa con la religión en Tamaulipas y muchos peregrinos llegan a una gruta amplia y bien cuidada a venerar la llamada Virgen del Chorrito, una imagen que el agua caliza talló a lo largo del tiempo en una estalactita.
Después de cualquier excursión, es obligada una parada en las gorditas de la Tía Tota. Esas rechonchas obleas de maíz cocido se pueden rellenar de cualquier platillo, aunque las de chicharrón con salsa son las mejores y pueden llegar a costar apenas seis pesos (menos de medio dólar) la pieza.