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"¿Ya llegamos?"… "¿Ya llegamos?"… "¿Ya llegamos?"… Son sólo dos sencillas palabras, pero repetidas por una insistente vocecita infantil a lo largo de varias horas pueden colocar a cualquier padre al borde de la locura.

Si te preparas para salir de viaje con tus pequeños, paciencia es sólo una de las cosas que necesitas para poder terminar el trayecto sin tirarte por la ventanilla. He aquí algunos consejos para evitarlo:

•El niño hará el viaje menos ansioso si tiene conocimiento previo de su destino. Muéstrale libros con fotos del lugar y ve señalándole puntos interesantes del camino.

•Haz que viajen cómodos en cuanto a vestimenta y calzado. En lo posible, consigue un vehículo donde todos vayan desahogados.

•Lleva comidas ligeras y refrescos sin cafeína, como batidos o jugos de frutas.

•Calcula de antemano las paradas que harás a lo largo de la ruta, desde los sitios seguros y con comodidad donde podrían pasar la noche, hasta las paradas cortas en pueblitos donde pueden refrescarse e ir al baño.

•Prepara juegos, dibujos, lecturas y actividades para que los niños se entretengan, pero no escojas diversiones competitivas o que involucren actividad física, sino juegos de concentración mental donde no se exciten ni muevan demasiado (libros de colorear, laberintos de "llegar a la meta", dibujos de conectar puntos y juegos de video).

•Si se trata de un viaje largo, detente cada hora o cada 45 minutos en algún merendero de la carretera para que los niños puedan salir a estirar las piernas y dar rienda suelta a la energía acumulada.

•Tu actitud también es esencial para mantener la paz durante el viaje. Si gritas o los regañas constantemente, no sólo perderás la paciencia, sino que los excitarás a ellos aún más.