La revista
Newsweek sacó en su portada un artículo titulado "La recesión se terminó", no obstante, tiene un pequeño asterisco que incluye una oportuna aclaración que sugiere que será necesario contar con suerte para sobrevivir al periodo de recuperación.
Aquí en el Área de la Bahía se pueden analizar muchos aspectos para rebatir la afirmación de que la recesión ya se terminó; pero el afán de este editorial no es tal. En todo caso lo importante no es el nombre de la enfermedad sino sus efectos.
Por ejemplo, se supo en los últimos días que uno de los contagiados por los efectos de la recesión, crisis, recorte al presupuesto estatal, local o como le quieran llamar, es el Centro de Jornaleros de Oakland que estaba ubicado en la calle San Leandro.
El centro tuvo que cerrar temporalmente y abandonar el local donde operó por seis años en el Distrito Fruitvale, porque de acuerdo al diario The Oakland Tribune, ya no puede pagar la renta de ese lugar y tendrá que mudarse a otro donde donde pague menos.
En el ínterin estará cerrado por varias semanas.
Cierto que sería peor que cerrara definitivamente, pero el hecho de estar cerrado aunque sea temporalmente de seguro afectará, aunque sea por algunas semanas, a los inmigrantes latinos que aprovechaban sus recursos para encontrar trabajo.
El Centro de Jornaleros de Oakland, que es manejado por la organización sin fines de lucro Volunteers of America Bay Area, ha recibido, según el Tribune, $200,000 al año del presupuesto de la Ciudad de Oakland, pero a partir de julio se le recortó un 10%, es decir, $20,000.
La revista
Newsweek sacó en su portada un artículo titulado "La recesión se terminó", no obstante, tiene un pequeño asterisco que incluye una oportuna aclaración que sugiere que será necesario contar con suerte para sobrevivir al periodo de recuperación.
Aquí en el Área de la Bahía se pueden analizar muchos aspectos para rebatir la afirmación de que la recesión ya se terminó; pero el afán de este editorial no es tal. En todo caso lo importante no es el nombre de la enfermedad sino sus efectos.
Por ejemplo, se supo en los últimos días que uno de los contagiados por los efectos de la recesión, crisis, recorte al presupuesto estatal, local o como le quieran llamar, es el Centro de Jornaleros de Oakland que estaba ubicado en la calle San Leandro.
El centro tuvo que cerrar temporalmente y abandonar el local donde operó por seis años en el Distrito Fruitvale, porque de acuerdo al diario The Oakland Tribune, ya no puede pagar la renta de ese lugar y tendrá que mudarse a otro donde donde pague menos.
En el ínterin estará cerrado por varias semanas.
Cierto que sería peor que cerrara definitivamente, pero el hecho de estar cerrado aunque sea temporalmente de seguro afectará, aunque sea por algunas semanas, a los inmigrantes latinos que aprovechaban sus recursos para encontrar trabajo.
El Centro de Jornaleros de Oakland, que es manejado por la organización sin fines de lucro Volunteers of America Bay Area, ha recibido, según el Tribune, $200,000 al año del presupuesto de la Ciudad de Oakland, pero a partir de julio se le recortó un 10%, es decir, $20,000.