(FOTO: ImpreMedia)
1/1

Opinión

Hace unos días nuestro periódico hermano, El Diario La Prensa de Nueva York, publicó en su portada una foto del presentador de CNN, Lou Dobbs, con un gran titular que decía: ¡Ya basta! El Diario, hacía eco de una campaña emprendida por presente.org y otras organizaciones, para tratar de que CNN saque a Dobbs del aire.

El diario neoyorquino hace énfasis en la responsabilidad que tiene ese medio de comunicación de permitir la difusión del lenguaje de odio contra inmigrantes latinos que utiliza Dobbs; el cual dicho sea de paso antes era un presentador de noticias financieras.

Como verán, queridos lectores, el tema del discurso de odio en los medios es un tema bastante serio, y precisamente nosotros, los medios de comunicación, tenemos una responsabilidad con respecto al tipo de contenido que permitimos que se difunda. No se puede pregronar la objetividad o la grandeza periodística cuando se permite que gente como Dobbs se dedique a esparcir mentiras con respecto a la comunidad latina.

Hece unos días, el supervisor del Distrito 9, de San Francisco, David Campos, al ser entrevistado por El Mensajero acerca de la decisión de Clear Channel de sacar del aire, en una de sus estaciones de San Francisco, al locutor Michael Savage dijo que la medida no debe interpretarse como un ataque a la libertad de expresión.

En opinión de Campos, cuando la libertad de expresión se basa en una retórica de odio y provoca ataques en contra de ciertas comunidades, entonces ahí ya no estamos hablando de libertad de expresión. Yo diría que en ese caso se trata de ‘libertinaje de expresión’.