Hay que seguir insistiendo en que alcanzar una reforma migratoria es algo imprescindible en este país. Un ejemplo es suficiente para ilustrar que a pesar del cambio de administración, las cosas siguen igual de mal para muchos inmigrantes sin papeles. Hace unos días se dio a conocer que luego de realizarse una revisión por parte de las autoridades de inmigración en la nómina de una fábrica de American Apparel en Los Ángeles, unos 1,800 trabajadores, podrían ser despedidos. En un editorial del periódico The New York Times, en donde se critica la medida, se cita al director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), quien dijo que ahora todo tipo de compañías enfrentan la posibilidad real de que el gobierno, utilice métodos civiles y llegue a tocar a su puerta (para buscar indocumentados; esta última parte la digo yo).
El Times menciona que si bien las prácticas de la administración Bush de llegar con "perros y pistolas" a las redadas de inmigración, parecen estar quedando atrás, esta otra manera más civilizada de combatir la inmigración ilegal, tampoco es la adecuada.
Hace unos días, religiosos de distintos credos se reunieron en San Francisco para orar en pro de una reforma migratoria y el próximo 15 de octubre, organizaciones pro inmigrantes como SIREN, harán una manifestación en los alrededores de la Universidad de Santa Clara, donde estará presente la secretaria Janet Napolitano, del Departamento de Seguridad Interna. La protesta tendrá el fin de insistir de nuevo en una reforma migratoria. De la manera que sea, es importante no perder la esperanza y seguir insistiendo en la necesidad de contar con leyes migratorias más justas.
Hay que seguir insistiendo en que alcanzar una reforma migratoria es algo imprescindible en este país. Un ejemplo es suficiente para ilustrar que a pesar del cambio de administración, las cosas siguen igual de mal para muchos inmigrantes sin papeles. Hace unos días se dio a conocer que luego de realizarse una revisión por parte de las autoridades de inmigración en la nómina de una fábrica de American Apparel en Los Ángeles, unos 1,800 trabajadores, podrían ser despedidos. En un editorial del periódico The New York Times, en donde se critica la medida, se cita al director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), quien dijo que ahora todo tipo de compañías enfrentan la posibilidad real de que el gobierno, utilice métodos civiles y llegue a tocar a su puerta (para buscar indocumentados; esta última parte la digo yo).
El Times menciona que si bien las prácticas de la administración Bush de llegar con "perros y pistolas" a las redadas de inmigración, parecen estar quedando atrás, esta otra manera más civilizada de combatir la inmigración ilegal, tampoco es la adecuada.
Hace unos días, religiosos de distintos credos se reunieron en San Francisco para orar en pro de una reforma migratoria y el próximo 15 de octubre, organizaciones pro inmigrantes como SIREN, harán una manifestación en los alrededores de la Universidad de Santa Clara, donde estará presente la secretaria Janet Napolitano, del Departamento de Seguridad Interna. La protesta tendrá el fin de insistir de nuevo en una reforma migratoria. De la manera que sea, es importante no perder la esperanza y seguir insistiendo en la necesidad de contar con leyes migratorias más justas.