Washington/EFE — Un informe del Instituto de Reforma asegura que los inmigrantes y sus hijos, con o sin papeles, ensanchan las arcas del Estado y la base tributaria del país, y por consiguiente serán figura clave en el futuro de EE.UU.
“Lo que estamos diciendo es que el tema de la inmigración es impostergable y aunque la gente está centrada en el aquí y ahora, la crisis de los baby boomers (76 millones de personas nacidas entre 1946 y 1964) se nos viene encima”, dijo Chris Dreibelbis, director de comunicaciones y políticas del Instituto.
“Siempre ha habido quejas de que los inmigrantes son una carga pública pero la historia ha demostrado lo contrario. Los inmigrantes generan beneficios para el país y serán clave en los próximos años”, puntualizó.
A juicio del Instituto, aunque la crisis económica actual y la amenaza de una profunda recesión centran la atención del Gobierno y de los legisladores, a largo plazo también deberían preocuparles los retos de una población cada vez más envejecida.
Según su análisis, el futuro no es muy promisorio para la meta de la recuperación económica a largo plazo, debido a un creciente déficit fiscal, escasez de trabajadores en diversos sectores y una caída en la demanda de vivienda.
Por tanto, es inevitable que la jubilación de los “baby boomers” y el flujo migratorio en EE.UU. constituyan dos fuerzas que moldearán el futuro del país, según el Instituto.
¿Quiénes si no los inmigrantes para responder a los retos futuros del país?
“La infusión de nueva sangre que representa la inmigración será clave para mitigar las nefastas consecuencias” debido a los citados factores que ponen en peligro la prosperidad económica, indica el análisis.
Basta recordar que, según la Oficina de Presupuesto del Congreso, entre el 50 y el 75 por ciento de los trabajadores indocumentados pagan impuestos locales, estatales y federales.
Se calcula que sólo el Seguro Social recibe al menos 7,000 millones de dólares anuales por los impuestos que pagan los indocumentados y que no pueden reclamar por su condición de “ilegales”.
Washington/EFE — Un informe del Instituto de Reforma asegura que los inmigrantes y sus hijos, con o sin papeles, ensanchan las arcas del Estado y la base tributaria del país, y por consiguiente serán figura clave en el futuro de EE.UU.
“Lo que estamos diciendo es que el tema de la inmigración es impostergable y aunque la gente está centrada en el aquí y ahora, la crisis de los baby boomers (76 millones de personas nacidas entre 1946 y 1964) se nos viene encima”, dijo Chris Dreibelbis, director de comunicaciones y políticas del Instituto.
“Siempre ha habido quejas de que los inmigrantes son una carga pública pero la historia ha demostrado lo contrario. Los inmigrantes generan beneficios para el país y serán clave en los próximos años”, puntualizó.
A juicio del Instituto, aunque la crisis económica actual y la amenaza de una profunda recesión centran la atención del Gobierno y de los legisladores, a largo plazo también deberían preocuparles los retos de una población cada vez más envejecida.
Según su análisis, el futuro no es muy promisorio para la meta de la recuperación económica a largo plazo, debido a un creciente déficit fiscal, escasez de trabajadores en diversos sectores y una caída en la demanda de vivienda.
Por tanto, es inevitable que la jubilación de los “baby boomers” y el flujo migratorio en EE.UU. constituyan dos fuerzas que moldearán el futuro del país, según el Instituto.
¿Quiénes si no los inmigrantes para responder a los retos futuros del país?
“La infusión de nueva sangre que representa la inmigración será clave para mitigar las nefastas consecuencias” debido a los citados factores que ponen en peligro la prosperidad económica, indica el análisis.